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Los auditores alertan del riesgo de quiebra de General Motors

Bruselas busca una respuesta común a la crisis del grupo

General Motors está en serio riesgo de quiebra. Lo advirtieron ayer sus auditores, que por primera vez hablan de que la automovilística estadounidense se verá empujada a la liquidación si el plan de viabilidad que examina la Administración de Barack Obama no funciona. El riesgo de bancarrota gana cuerpo. Entretanto, Ford Motor anunció un plan para reducir su deuda casi a la mitad.

La opinión de los auditores no fue ninguna sorpresa. GM despidió el año de su centenario ahogado en pérdidas. El gigante de Detroit, que se mantiene con vida gracias a las ayudas públicas, cerró 2008 con un saldo negativo de 30.900 millones de dólares, el segundo peor año en su historia.

Pero en una compañía del tamaño de GM, la sola mención de la palabra liquidación hizo que sus acciones cayeran un 14%. Las dudas de los auditores de Deloitte & Touche crecen ante la situación penosa en que se encuentra la empresa. Les preocupan las continuas pérdidas operativas y su incapacidad para generar efectivo con que mantener el negocio.

GM es una máquina de quemar dinero. La compañía gastó en el trimestre 6.200 millones para poder operar, más de 64 millones diarios. Y dispone sólo de 14.000 millones de liquidez, de los que 4.000 millones forman parte del crédito puente que recibió a final de diciembre, cortesía del contribuyente. El problema, como dicen los auditores, es que se está quedando sin dinero. Por eso GM espera que Obama se decante rápido por inyectarle más liquidez. La compañía pide 16.400 millones para evitar de nuevo la bancarrota, a sumar a los 13.400 millones ya aprobados.

En Europa, mientras, la Comisión Europea propuso ayer una reunión de los cinco Estados de la UE, entre ellos España, en los que GM tiene fábricas, informa Efe. Bruselas considera que los países deben coordinar su respuesta a la petición de ayuda pública para Opel, la filial europea de General Motors.

El constructor tiene en España la planta de Figueruelas (Zaragoza) y los otros socios afectados son Alemania (cuatro), Reino Unido (dos), Bélgica y Polonia (una en cada uno). GM ha propuesto a las autoridades europeas segregar Opel para garantizar su supervivencia, pero para ello reclama una ayuda pública de 3.300 millones. El Gobierno alemán teme que el dinero acabe usándose para apoyar a la matriz en EE UU.

Entretanto, su rival Ford Motor va un paso por delante, al anunciar un plan para reestructurar su deuda. El propósito es recortarla en 10.400 millones, un 40%, y así reducir costes. Para financiar la operación procederá a un intercambio en acciones y efectivo con los inversores, que le llevará a gastarse 2.200 millones y utilizar 500 millones de acciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de marzo de 2009