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Google, ¿Futura estrella del Dow Jones?

Los analistas ven en el gigante de Internet, poderoso y en buena salud financiera, un buen revulsivo para un índice en el que hay empresas como General Motors que han perdido casi todo su valor y su representatividad durante la crisis

El Dow Jones ya no es lo que era y necesita de nuevos valores que lo revitalicen. El índice de Industriales de la bolsa de Nueva York, creado en 1896 por Charles Henry Dow, editor del periódico The Wall Street Journal y co-fundador de la empresa Dow Jones & Company, como club de las 12 empresas más representativas de la economía estadounidense ha cambiado mucho durante los años y ahora la crisis le ha hecho irreconocible. Sigue siendo, por supuesto, el índice de referencia para todos los inversores del mundo, pero hace tiempo que dejó de ser un índice de empresas industriales y, ahora, con una crisis que ha dejado en el alero a algunas de las sociedades más importantes de las últimas décadas, tampoco es la representación máxima de la economía más poderosa del planeta.

Google, que está por encima de los 320 dólares, distorsionaría el sistema y sus operaciones supondrían 36 veces el volumen de las de General Electric

General Electric, la única de las 12 originarias que sigue en un índice en el que ahora cotizan 30 valores, ha perdido más del 70% de su valor en los últimos 12 meses y puede, sin embargo, considerarse una afortunada que sigue cerca de los 10 dólares por acción. General Motors, que atraviesa serios problemas que le podrían llevar a la quiebra, ha perdido alrededor del 90% de su valor en los últimos 12 meses y cotiza a poco más de 2,50 dólares; Citigroup, un banco salvado del ocaso por el Gobierno, ha perdido el 92% de su cotización en ese mismo tiempo.

En este contexto, las voces para que las acciones de estas empresas salgan del índice aumentan. En el horizonte, Google aparece como gran salvador. La empresa, cuyo único problema es el exceso de liquidez y dónde invertirla, cotiza a 321 euros en el Nasdaq, un precio inalcanzable para la mayoría de los valores del Dow Jones y que podría suponer su principal problema. ¿Por qué?

Demasiado grande, demasiado rico

El índice Dow Jones tienes sus particularidades. En el Ibex, por ejemplo, cotizan las 35 empresas con más liquidez del Sistema Interconexión Bursátil Electrónico (SIBE) de las cuatro Bolsas Españolas (Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia). En el selectivo español la entrada o salida de valores es revisada por un grupo de expertos denominado Comité Asesor Técnico (CAT). En el Dow Jones, son los editores de The Wall Street Journal los que al final tienen la última palabra sobre quién entra y quién no en el índice.

Además, el Dow Jones utiliza un sistema particular para calcular su evolución y da más influencia sobre el índice a las acciones más caras, con independencia de su capitalización o su tamaño, a diferencia de lo que ocurre en el S&P 500 o en las bolsas europeas. Esto quiere decir que Google, que recordemos está por encima de los 320 dólares cuando, por ejemplo, Microsoft cotiza a poco más de 16, distorsionaría el sistema y sus operaciones serían 36 veces el volumen de las de General Electric, aunque en su capitalización son empresas muy similares, como apunta el analista Jeff Segal, de Breakingviews.

Quienes se oponen a esta entrada por el marcado carácter tecnológico de Google, se olvidan de que en él ya cotizan Intel y Microsoft. Y, aunque los analistas Nicholas Colas y Oren Klachkin incluyeron los cambios en el Dow Jones como uno de los 10 titulares catastróficos que llevarían al principio del fin de la crisis, lo cierto es que en 1999 ya salieron Goodyear Tire o la petrolera Chevron y en 2004 AT&T o Eastman Kodak. Y algunas de estas empresas no tenían ni la mitad de los problemas que tienen las que ahora están en el punto de mira, algunas consideradas incluso como valores zombi con un papel casi nulo en el índice. Los tiempos han cambiado, ahora es el turno de Wall Street.