Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
NO FUNCIONA

Servicio al ciudadano

Oído en el pleno municipal de ayer en Barcelona: un alto cargo ve, junto al ayuntamiento, el cadáver de un bicing abandonado. Horas después, allí sigue. Busca a un guardia urbano y se lo comenta. ¿Respuesta? "Eso no es asunto mío". Tras insistir y mostrar los poderes, consiguió que el agente se moviera y diera parte. Si un alto cargo es acogido por empleados municipales con tal indiferencia ¿qué puede esperar un ciudadano?

La anécdota sirve para ilustrar la queja de dos lectores. Subieron junto al autobús de la línea 57 sobre las 14.10 horas del pasado sábado. En la plaza de Espanya. Llevaban, cuenta R. F., una tarjeta 50-30 de la que quedaban cuatro viajes. Pero la máquina validadora no reconocía la tarjeta. Se dirigieron al conductor y, tras esperar un momento porque estaba hablando a través de la ventana con un amigo que iba en moto, consiguieron explicarle el asunto. "Su ayuda fue fantástica. Nos dijo que en fin de semana no hay inspectores y que viajáramos sin marcar el billete". R. F. recuerda haber leído un reportaje en este diario sobre la gente que no pagaba en el transporte público. Lo que no esperaba es que los propios empleados de Transportes Metropolitanos de Barcelona colaboraran de esa guisa al incivismo. La empresa dice que toma nota.

Para quejas en esta sección: catalunya@elpais.es a la atención de Francesc Arroyo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de febrero de 2009