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Por debajo del compromiso del 0,7%

La Generalitat sólo destina el 0,39% de los presupuestos a cooperación al desarrollo, según las ONG. Es menos del 0,43% que aportó el año pasado

La Generalitat se comprometió en 2007 a destinar el 0,7% del presupuesto a ayudar a países en desarrollo. Pero, en contra de la versión oficial del Consell, los fondos para cooperación al desarrollo no alcanzan ni el 0,4%. Estas ayudas suman 65,5 millones de euros en 2009, una cantidad que representa el 0,39% del presupuesto, según un informe elaborado por la Coordinadora Valenciana de Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo (CVONGD). Este estudio revela que no sólo no se llega al 0,7%, sino que también ha disminuido la aportación respecto al año anterior, ya que en 2008 se destinaron 68,8 millones, lo que representaba un 0,43% del esfuerzo presupuestario de la Administración valenciana.

Inmigración dice que "sí" se cumple el porcentaje entre todas las consejerías

La Consejería de Inmigración y Ciudadanía, sin embargo, sostiene que desde el año 2007 se respeta el porcentaje del 0,7%. ¿A qué responde esta contradicción? La respuesta está en qué se entiende por ayuda a los países en desarrollo.

La coordinadora, que agrupa a las principales ONG valencianas, se guía por el criterio estándar internacional; es decir, el que fija el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD), una organización vinculada a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE de la que forman parte los 29 países más ricos del mundo). Es este organismo quien define qué es cooperación al desarrollo y qué se queda fuera de este concepto.

"A pesar de que no compartamos en su totalidad estos criterios, son la referencia internacional del sector", indica Alfredo Jiménez, miembro de la junta directiva de la coordinadora. Y, de acuerdo con estos requisitos, la ayuda oficial al desarrollo es de 65,5 millones de euros.

Sin embargo, la Administración valenciana mete en el saco de cooperación los 95,571 millones de todo el presupuesto de 2009 de la Consejería de Inmigración y Ciudadanía, según denuncian las ONG. En estas partidas se incluyen, por ejemplo, los premios President dirigidos a premiar fallas, fogueres y gaiates o, incluso, líneas para programas de integración de inmigrantes, actividades que difícilmente se pueden considerar como ayuda a los países en desarrollo.

Este hecho no sólo supone el incumplimiento de la promesa que el Consell hizo en 2007 de destinar el 0,7% de los presupuestos a ayudas al Tercer Mundo. También implica que la Generalitat se salta la Ley de Cooperación valenciana, aprobada en febrero de 2007, que en su artículo 21 establece la dotación del 0,7% del presupuesto a cooperación al desarrollo.

Fuentes de la Consejería de Inmigración y Ciudadanía, sin embargo, sostienen que "sí" se cumple el porcentaje ya que se destinan más de 97 millones de euros que "incluyen partidas de este y otros departamentos". Además, señalan que los fondos destinados a estas actividades se han multiplicado por 15 desde 1994.

Desde la coordinadora, su presidenta, Gloria Bigné, admite que "se ha hecho un esfuerzo en los últimos años". En 2007 sólo se aportó el 0,21% y el año siguiente creció casi el doble en términos relativos hasta alcanzar el 0,43% del presupuesto.

Bigné también admite que el objetivo del 0,7% debería alcanzarse dentro de unos plazos "progresivos". Aunque también asume que la coyuntura actual está mediatizada por la crisis. "Nos preocupa que tras el descenso que ha habido en 2009 la tendencia positiva impulsada en 2008 pueda revertirse en vez de consolidarse", concluye.

Más transparencia (en casi todo)

No todo es negativo en el balance que hace la Coordinadora Valenciana de ONGD de los presupuestos. Entre los aspectos que saludan los responsables de esta organización -que integra a las principales entidades de ayuda en países en desarrollo- está el esfuerzo que ha hecho la Generalitat a la hora de aumentar la transparencia en la adjudicación de las ayudas.

Un ejemplo de ello es que al menos el 66% de los fondos se repartirán mediante un procedimiento abierto y público, la fórmula que siempre han reclamado las ONG para garantizar el principio de libre concurrencia. "No todo es cuestión de cantidad, sino de calidad" comenta Gloria Bigné, la responsable de la coordinadora. "Hasta el año pasado, buena parte de las ayudas no se repartían mediante la convocatoria pública", añade. Año tras año, las organizaciones no gubernamentales para el desarrollo denunciaban la excesiva suma que la Admnistración reservaba a partidas de libre disposición del Consell.

Eso sí, aunque menos que otros años, sigue habiendo algunos fondos no todo lo claros que deberían ser. Es el caso de la partida denominada Acciones de iniciativa social, que está dotada de 13,2 millones de euros y cuyo destino desconocen las entidades del sector.

Las ONG también se muestran satisfechas de la constitución el verano pasado del Consejo Valenciano de Cooperación, la Comunidad Valenciana era la única autonomía que carecía de este órgano, consultivo junto a Canarias. Se trata de una entidad que favorece la interlocución entre la Administración y el sector. La coordinadora destaca el diálogo fluido con la Consejería de Inmigración y Ciudadanía, que dirige Rafael Blasco. "Pese a las diferencias que podamos mantener, existe un relación muy estrecha con la consejería", apunta Bigné.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de febrero de 2009

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