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Empleados de la UB piden el desalojo de los encerrados

Los trabajadores amenazan con protestas

El personal de administración y servicios de la Universidad de Barcelona (UB) ha pedido al rector, Dídac Ramírez, que ponga fin a la ocupación por un grupo de alumnos del edificio historico de esta universidad en la plaza de la Universitat. Desde hace tres meses, entre 30 y 40 estudiantes pernoctan cada día en el vestíbulo del piso principal, donde está el rectorado, en protesta por el denominado proceso de Bolonia (homologación de estudios universitarios en los países de la Unión Europea).

Los empleados de la UB que reclaman acabar con esta situacion piden el desalojo pacífico de los alumnos y dicen que las condiciones higiénicas han empeorado y que, al haberse cerrado algunas puertas del edificio, se ven obligados a hacer recorridos alternativos y más largos para llegar a sus puestos de trabajo, precisó uno de los trabajadores. El pasado viernes el personal no docente entregó al rector una carta con 72 firmas en la que le instan a que ponga fin al encierro. Si continúa, los trabajadores tienen previsto protestar cada día ante la puerta del edificio.

La planta principal de la sede histórica de la UB presenta una situación de deterioro. Está completamente entoldada, a modo de una gran jaima sahariana; hay decenas de colchones en el suelo, hornillos y utensilios de comida, cajas, ropa y sacos de dormir. Las clases siguen en el centro. Los que piden el desalojo no se oponen a las manifestaciones y protestas, pero insisten en que la situación no debe continuar así.

También el Museo del Prado, que tiene cuadros prestados a la UB colgados en las paresdes donde se hace el encierro, teme por el buen estado de las obras y así se lo ha hecho saber al rector. Una primera inspección ha revelado que, de momento, no hay riesgo para las pinturas.

La situación alcanzará su punto álgido el próximo jueves, cuando está previsto celebrar un referéndum en el que podrán votar todos los alumnos. La pregunta que se formulará es si se está de acuerdo en parar el proceso de Bolonia y abrir un periodo de debate. La UB tiene 63.000 alumnos de grado, posgrado y doctorado, y más de 80.000 si se incluyen los que cursan formación continua. Los alumnos tienen derecho al referéndum porque han presentado las firmas de más de la mitad de sus representantes en el claustro.

La UB ya ha dado vía libre a la consulta, cuyo resultado no vinculará a la Universidad, aunque sí será vinculante para la posicion de los representantes estudiantiles en los órganos de gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de febrero de 2009