Los barceloneses, preocupados por los conflictos "asociados a la inmigración"

El 13% de los ciudadanos consideran la inseguridad el principal problema

Hace 10 años, un cuarto de la población de Barcelona consideraba que la economía en general y la suya en particular iban mal. Ahora son ya la mitad de los barceloneses quienes opinan así. Ésta es una de las conclusiones de la encuesta de los servicios municipales del año pasado. Es más, en seis meses ha pasado del 37% al 47,5% el porcentaje de barceloneses que reconocen que su economía no va nada bien. Y eso que el sondeo se hizo entre mayo y septiembre de 2008, es decir, cuando todavía no se había producido el parón económico. Un total de 6.000 personas fueron entrevistadas en su domicilio.

La comparación de las respuestas sobre cuál es el problema más grave que tiene la ciudad en los últimos años pone en evidencia que la inseguridad es la más frecuente. En el año 2008, el 13,3% lo consideró el problema más grave, pero seguido muy de cerca, con el 10,2%, por los "problemas asociados a la inmigración". Se trata del porcentaje más elevado de los registrados nunca en Barcelona con esta opinión. Con todo, el primer teniente de alcalde, Carles Martí, que presentó ayer la encuesta, afirmó que en el contexto actual de crisis económica la percepción de que la inmigración es un problema podría ser peor, por lo que su valoración fue positiva en ese punto concreto.

Los distritos en los que se señala la inmigración como un problema son los que más porcentaje de extranjeros tienen: Ciutat Vella, Sants-Montjuïc y Nou Barris. Respecto a la gestión, la administración que saca la mejor nota, un 5,8, es la municipal, frente al 5,6 de la Generalitat y el 5,3 del Estado. La principal demanda que se hace al Ayuntamiento es que mejore la seguridad (el 13,9%), seguida por la limpieza (10,9%) y por medidas que faciliten el acceso a la vivienda (8,3%). El equipamiento municipal que mejor funciona son las bibliotecas, que obtienen la mejor calificación, un 7. Las notas están sobre el 5 en prácticamente todos los servicios, desde la limpieza hasta el Bicing, pasando por la iluminación pública. En cambio, circulación y aparcamiento reciben un suspenso.

La valoración media de la gestión municipal es de 5,8. Es decir, dos décimas más que la que obtuvo en 2007. Pero oscila entre distritos: la más alta, un 6,4, corresponde a Les Corts, barrio seguido por Ciutat Vella, con un 6,3. El distrito central de Barcelona ha tenido una evolución positiva en el último año, de acuerdo con las respuestas.

Una cosa es preguntar cómo lo hace el Ayuntamiento y otra por el nivel de satisfacción personal de vivir en Barcelona, que es donde se aprecia más la autoestima: un 7,5. Por barrios, oscila entre el 7,9 de Les Corts y el 7,2 de Sants-Montjuïc. El arraigo en el barrio es alto: el 67,2% de los encuestados aseguran que, si se mudaran de casa, se quedarían en el mismo barrio. Martí destacó la homogeneización creciente de las cifras por distritos como símbolo del equilibrio entre zonas.

La percepción de que la gestión municipal del dinero es mala o muy mala subió dos puntos, hasta el 33,2%, y este porcentaje se situó por delante del que alcanzan los que la consideran normal (30,9%) y bien o muy bien (26,2%). El 63,7% de los consultados están poco o nada satisfechos con los impuestos que pagan y los servicios que reciben.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 19 de febrero de 2009.

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