París asume su responsabilidad por deportar a 75.000 judíos

El Consejo de Estado, la más alta autoridad administrativa de Francia, ha expresado solemnemente la "responsabilidad" del Estado francés en la deportación de familias judías que acabaron asesinadas en el campo de exterminio de Auschwitz. En una resolución que se hizo pública ayer, el Consejo de Estado asegura que Francia, sin órdenes expresas de la Alemania ocupante, "permitió o facilitó la deportación de personas víctimas de persecuciones antisemitas".

Se produjeron cerca de 75.000 deportaciones. Sobrevivieron sólo 2.566 personas. El Consejo de Estado asegura que "hubo arrestos, internamientos y traslados a campos de tránsito que se convirtieron, de hecho, durante la II Guerra Mundial, en la primera etapa del confinamiento de estas personas en campos donde se las exterminó".

A pesar de esto, el dictamen del Consejo de Estado niega la indemnización solicitada por la hija de un hombre que fue arrestado por la policía francesa durante la II Guerra Mundial, deportado en 1941 al campo de concentración de Drancy y trasladado a Auschwitz, donde murió.

Daños y perjuicios

La hija reclamaba 200.000 euros en concepto de daños y perjuicios y su petición es, de hecho, el origen de la resolución. Su abogado aseguraba ayer a la agencia France Presse que recurrirá al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

No es la primera vez que el Estado francés expresa su responsabilidad por lo ocurrido a los judíos franceses bajo la ocupación alemana. Ya lo hizo el presidente Jacques Chirac en 1995, en la conmemoración del aniversario de la "gran redada" ocurrida en el Velódromo de Invierno de París, donde, en julio de 1942, más de 7.000 franceses judíos fueron confinados por la policía durante más de cinco días para, después, enviarlos al campo de concentración de Drancy y, más tarde, a Auschwitz.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Pero, al negar la indemnización a la hija de la persona origen del litigio, la resolución del Consejo de Estado cierra la puerta a las más de 400 reclamaciones de descendientes de estos judíos franceses deportados, cuyo caso se encuentra en algún escalón administrativo a la espera de un fallo. El Consejo de Estado considera que Francia ha tomado ya distintas medidas encaminadas a recompensar a esas familias por los "perjuicios de todo tipo", "de manera comparable" a otros países europeos en la misma situación.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Sobre la firma

Antonio Jiménez Barca

Es reportero de EL PAÍS y escritor. Fue corresponsal en París, Lisboa y São Paulo. También subdirector de Fin de semana. Ha escrito dos novelas, 'Deudas pendientes' (Premio Novela Negra de Gijón), y 'La botella del náufrago', y un libro de no ficción ('Así fue la dictadura'), firmado junto a su compañero y amigo Pablo Ordaz.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS