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Las siembras de cereales se reducen debido a los precios

La superficie cultivada cae un 10% por la lluvia y la carestía del abono

Las superficies de cultivo de los cereales en esta campaña han experimentado en toda España una reducción media superior al 10%, según los datos provisionales manejados por la Administración agraria. Este recorte se eleva casi al 20% en comunidades autónomas netamente cerealistas como Castilla y León, mientras en la mitad sur de la Península la reducción no superaría el 5%, según las cifras elaboradas por los almacenistas de cereales.

Dada la situación, es posible que en este primer trimestre del año se lleven a cabo siembras de las llamadas de ciclo corto o crecimiento rápido. Estas menores siembras, junto a la reducción en el consumo de abonos por la subida de los precios, se puede traducir en un fuerte ajuste en la bajada de la producción y en una subida de los precios.

En el marco comunitario, las superficies de siembra también han experimentado ligeros ajustes a la baja. A esta situación nacional y comunitaria se suman los problemas de sequía registrados en países como China, India o el hemisferio sur, así como el recorte en las superficies de trigo duro en Canadá, que es el país referencia en el mercado de este producto en el mundo.

Informes de la FAO apuntan, sin dar porcentajes, a un recorte en la producción mundial de cereales. Según los datos manejados por las compañías aseguradoras, el número de pólizas en los seguros de herbáceos registradas hasta la fecha suponen, igualmente, una reducción de casi el 20% sobre el mismo periodo del año pasado.

El recorte de las siembras de cereales esta campaña obedece a diferentes causas. En primer lugar, está la subida de los precios de los abonos, que llegaron a duplicarse. Esa subida se tradujo, hasta el pasado mes de octubre, en una caída de la demanda del 61% en los nitrogenados, del 82% en los fosfatados y del 65% en los potásicos. Los agricultores han reducido igualmente las superficies de cultivo ante la caída del 50% en los precios de los cereales como cebada o trigo frente a las cifras de hace un año. Entre los precios pagados por los abonos y los percibidos por los cereales, el cultivo no tiene rentabilidad en la mayor parte del país, y en especial allí donde los rendimientos no lleguen a los 2.000 kilos por hectárea.

La reducción de las superficies de cultivo se ha debido también al largo periodo de lluvias en la mayor parte del país, sobre todo en la mitad norte, lo que ha impedido realizar las labores en el campo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de febrero de 2009