Reportaje:La campaña | Examen a la legislatura

Se sabe más, se usa menos

El gallego es mayoritario, pero entre los mayores y en áreas menos dinámicas

El traído y llevado análisis de la situación en la que se encuentra el idioma gallego se podría resumir en que ha tenido un pasado más que bueno en condiciones de clandestinidad oficiosa y un presente de reconocimiento oficial y social bueno, aunque con un uso tirando a regular. Según las estadísticas, en la mayoría de Galicia se habla gallego y son los porcentajes de castellanohablantes de las ciudades -en A Coruña, Ferrol y Vigo son mayoritarios- los que rebajan las cifras de gallegohablantes a algo más del 60%. La noticia mala es que el futuro es incierto.

Según datos del Instituto Galego de Estatística, el 44,4% de los habitantes sólo usa el gallego, el 19% principalmente el gallego, y los que hablan con más asiduidad el castellano o sólo castellano rondan en los dos casos el 18%. El problema es si desglosamos las edades. El 85% de los mayores de 65 años hablan sólo o más gallego. Los porcentajes con los castellanohablantes únicos o mayoritarios se igualan en los de 40 años, y entre los menores de 20 la proporción es 55% (español) y 45% (gallego).

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Por eso se decidió aplicar el Plan de Normalización Lingüística consensuado en el Parlamento, pero cuya concreción ha generado la actual polémica sobre el uso del idioma en la enseñanza, que para unos es una cuestión de libertad de elección y para otros el reclamo de una segregación nada velada de los alumnos según el idioma. Los unos son minoría. El 21,4% considera que sólo se debería educar en gallego, el 72% en los dos idiomas y sólo el exiguo porcentaje restante cree que únicamente en español. "Hay un cierto estancamiento en la tendencia a no transmitírselo a los hijos. Hemos perdido muchos complejos", asegura Henrique Monteagudo, secretario del Consello da Cultura Galega y profesor de Sociolingüística.

Como lengua inicial de aprendizaje entre los menores de 10 años, el gallego está por debajo del 30% que se considera vital para que un idioma se conserve. Y ello a pesar de que la actual administración y las anteriores han destinado 20 millones de euros anuales al proceso de normalización. "Hasta ahora no probamos a hacer una auténtica política lingüística, no sé si porque no se sabe o porque no se quiere", opina Monteagudo.

Al optimismo se apunta la secretaria general de Política Lingüística, Marisol López. "Estamos mejor que hace años, con mejor valoración social", asegura. "De todas formas, esta no es una labor como hacer carreteras, que los resultados se ven en seis meses o en un año", matiza.

"Se produjo una autoafirmación, y mucho más nivel de competencia en el uso del idioma. No hablo de normalización, sino de promoción de una lengua en retroceso, que sigue teniendo un problema de uso, porque tiene que luchar contra un proceso social muy fuerte", señala Häkan Casares, coautor del estudio O galego segundo a mocidade. El informe concluyó que una parte apreciable de los jóvenes considera que hablar gallego es cosa de paletos o de nacionalistas. "Obtendríamos los mismos resultados si hiciésemos grupos de trabajo sobre el racismo. Aunque haya actitudes negativas, son menores ahora que en 1965", matiza Casares.

Las propuestas de los partidos

- PP. Conseguir que la mitad de los colegios sean trilingües al finalizar la legislatura, de modo que impartan un tercio de las materias en castellano, otro en inglés y otro tercio en gallego.

- PSdeG. Fomento del plurilingüismo. Creación del Consello Social da Lingua Galega que escuche a la sociedad y fomente el debate sobre la política lingüística.

- BNG. Aplicación del Decreto 124/07 y de toda la legislación. Galleguización progresiva de la actividad docente. Medidas para el fomento de su uso en la justicia, la cultura, el deporte y los medios.

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