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Los escándalos que afectan al PP

Los populares rompen el pacto de la justicia y jalean la huelga de jueces

Trillo acusa a Garzón de filtrar el sumario y a Bermejo de influir sobre él

El PP dio ayer una patada al tablero e hizo saltar por los aires el único pacto que ha firmado con el PSOE en cinco años: el de la Justicia. Federico Trillo oficializó la ruptura del acuerdo en un agrio enfrentamiento con el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, en el Congreso de los Diputados.

La consecuencia de la investigación del juez Baltasar Garzón sobre actos de corrupción en torno al PP es que el principal partido de la oposición se descuelga del acuerdo para modernizar la justicia que firmaron el pasado mes de julio en La Moncloa José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy.

Independencia judicial

La excusa es la montería en la que coincidieron el pasado fin de semana el juez y el ministro y el pretexto la dura y expresa acusación de complicidad entre el magistrado y el Gobierno para perseguir al PP. Es decir, de prevaricación del juez.

Gráficamente y con una metáfora cinegética propia del caso, Trillo acusó directamente a juez y ministro de connivencia: "Alguno de ustedes parece que señala y apunta y el otro dispara". El portavoz de Justicia del PP, arropado por Soraya Saénz de Santamaría, aseguró que asistimos "al mayor ataque contra la independencia del poder judicial de la historia democrática".

Pidió la dimisión del ministro y condicionó la vuelta al pacto a que Fernández Bermejo abandone el cargo. También formalizó la petición para que comparezca en el Congreso para explicar el fin de semana de caza.

En su respuesta, el titular de Justicia no se arredró e imputó al PP "desmesura". Explicó que en la montería coincidió con 50 ó 60 personas, entre las que estaba el juez Garzón, sin considerar que eso suponga atentar contra la independencia judicial. Por supuesto rechazó la posibilidad de dimitir: "No sabía yo que mi afición cinegética y por el campo daría para que pidieran mi dimisión".

Bermejo acusó al PP de utilizar el episodio para "extender una cortina de humo" que oculte la investigación y advirtió: "A ver si van a terminar incendiando las instituciones". "Miren para dentro y arreglen su casa, porque éste es un asunto del PP contra el PP y dejen de disparar contra las instituciones", añadió, antes de ironizar sobre Rajoy: "Ustedes dicen que dimita don Mariano, pero ¿qué don Mariano?". Incluyó en su respuesta expresiones como "ustedes sobreactúan y pasan del drama a la pantomima" y "no le acepto que me acuse de atacar la independencia judicial".

Trillo antes había utilizado expresiones que establecían una relación causa-efecto entre la cacería y las actuaciones contra el PP, aunque éstas sean previas. Al magistrado, además, le acusó de filtrar el sumario durante el fin de semana en que cazaba para "desacreditar y calumniar al PP". La comparecencia tenía por objeto inicial que el ministro explicara las actuaciones para evitar la huelga de jueces prevista para el 18 de febrero, pero derivó en la tangana y dejó a un lado los problemas de la Justicia. Fue tal que Joan Ridao (ERC) y Emilio Olabarría (PNV) dijeron sentirse "asqueados" por el "espectáculo deprimente" al que asistieron.

La primera consecuencia de la ruptura del pacto es que el PP, libre ya de ataduras de acuerdo alguno, jaleó ayer en la Comisión la huelga de jueces. "Compartimos plenamente la plataforma reivindicativa de los jueces", dijo Trillo antes de asegurar que es mayoritaria en la carrera y que el PP respeta lo que ha dicho el Consejo General del Poder Judicial sobre la ausencia de la legalidad de la protesta.

Fue el único que sostuvo esa posición porque todos los demás grupos, de forma expresa y más o menos dura, rechazaron la protesta judicial.

El ministro se remitió al origen "corporativo" del conflicto por la sanción al juez Tirado y la petición de aumento salarial. Habló de "movimiento asambleario y minoritario", explicó que las juntas de jueces carecen de legitimidad para convocar la protesta y detalló una a una las ocho reivindicaciones. De todas dijo que las asume y que, de hecho, ya hay actuaciones en marcha en forma de proyectos de ley o decretos y sólo rechazó una, la del aumento salarial que mantiene una parte de los convocantes. "No está el horno para bollos", se limitó a decir.

Agrio intercambio

- Trillo a Bermejo.

- "Alguno de ustedes señala y apunta y el otro dispara".

- "Estaba con el juez, mientras tenía a tres imputados en el calabozo, filtraba su sumario y calumniaba al PP".

- "No sé si quedarme con su incompetencia, su descaro, su fracaso o su desparpajo".

- Bermejo a Trillo.

- "Que dimita don Mariano, pero ¿qué don Mariano?"

- "Cuando disparo soy bastante bueno".

- "No me parece mala compañía un juez".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de febrero de 2009

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