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España triplica los diagnósticos en cuatro años

En España es difícil saber cuántos niños reciben tratamiento farmacológico para el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Según datos del Ministerio de Sanidad, en los últimos cinco años se ha observado un fuerte incremento en el número de envases prescritos de metilfenidato, el tratamiento principalmente indicado, en sus distintas presentaciones: de 239.000 envases prescritos en 2003 se pasó a más de 615.000 en 2007. Durante los nueve primeros meses de 2008 también se recetaron 27.472 envases de atomoxetina, un fármaco de reciente introducción en el mercado, que también sirve para tratar la hiperactividad. Sin embargo, estos datos no especifican las edades a las que se toman.

En todos los países europeos se ha producido un importante aumento de recetas de metilfenidato, fenómeno que no se debe necesariamente a un mayor consumo, "sino porque se diagnostica más", dice Anna Sans, neuróloga pediátrica del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.

Se calcula que en España, como en la mayoría de países, la prevalencia del trastorno es del 8-12% en la población infantil, y la mitad en la edad adulta. Sin embargo, sólo el 20% de los adultos y el 50% de los niños afectados reciben tratamiento para la hiperactividad. Es un trastorno todavía infradiagnosticado en España, "aunque cada vez los especialistas lo conocen mejor", dice Josep Antoni Ramos Quiroga, psiquiatra del Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona.

El diagnóstico del TDAH es complejo y puede presentar errores: existen niños menores de cinco años de los que se sospecha que tienen este trastorno y en realidad sufren un retraso mental o son autistas, dice Anna Sans. Pero tampoco es conveniente esperar a que suspenda todo el niño para llevarlo al especialista: "Al hospital nos llegan estudiantes de secundaria abocados al fracaso escolar". La gente está más sensibilizada con esta enfermedad y consulta cuando los niños tienen siete u ocho años, "pero también hay que ser cuidadoso, porque a estas edades no se puede colocar al niño una etiqueta definitiva", añade Sans. Cuando el diagnóstico se ha confirmado, en el 95% de los casos en un momento u otro será necesario prescribir fármacos. "Pero si se detecta a edades tempranas y se coordina el abordaje psicológico con la escuela es posible retrasar el inicio de la medicación".

Ante las reticencias de algunos padres a medicar a sus hijos, esta neuróloga pide erradicar falsos tópicos, como que el metilfenidato crea adicción o que afecte al crecimiento del niño. Y añade: "No hay que minimizar los riesgos de no tratar este trastorno a tiempo, ya que en la edad adulta puede incidir en un comportamiento delictivo, sufrir mayor número de accidentes de tráfico o favorecer la drogadicción".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de febrero de 2009