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Olas de 25 millones de euros

Las localidades costeras evalúan los graves daños tras el temporal de Sant Esteve

El virulento temporal de lluvia, nieve y viento del día de Sant Esteve ha dejado en Cataluña unas facturas millonarias. La peor tempestad en 50 años ha dejado un rastro desolador en la mayoría de poblaciones de la Costa Brava, desde Portbou (Alt Empordà) a Blanes (Selva), que trabajan a marchas forzadas para borrar las huellas del desastre antes de la temporada turística de Semana Santa. El balance de daños se calcula en más de 20 millones de euros. En Barcelona capital aún se están cuantificando los daños, pero superarán los cuatro millones. Las comarcas del interior de Cataluña como la Garrotxa y el Ripollès tampoco se libraron del temporal.

Los estragos del temporal han sido tales que costará meses recobrar la normalidad en localidades con las infraestructuras portuarias y marítimas destrozadas. Es el caso de L'Escala, donde el Ayuntamiento calcula que rehacer el paseo, que no estará listo este verano, costará más de 10 millones de euros. Y de Blanes, donde arreglar en los próximos tres meses el maltrecho paseo de S'Abanell costará entre 2,5 y 3 millones. El Consistorio ha pedido la catalogación de zona catastrófica y estima en más de medio millón la reparación del mobiliario urbano y limpieza de playas, sin contar los daños del sector pesquero, aún por determinar.

L'Escala pasará el verano con su paseo en obras y Blanes pide zona catastrófica

El temporal ha dejado una factura de más de 2,5 millones en Sant Feliu de Guíxols, 2 millones de euros en Platja d'Aro, 1,5 en Tossa y 1 millón en Lloret. Llançà, con el puerto pesquero aún inoperativo y Cadaqués, con el paseo de las Ribes muy dañado, aún están haciendo números. Pero las estimaciones provisionales son las siguientes: 400.000 euros para el paseo de las Ribes, en Cadaqués, y 600.000 euros por los destrozos en Llançà, sin contar el edificio de la cofradía de pescadores, muy dañado.

En Barcelona, las secuelas del temporal -no se sufría uno igual desde 2001- aún son visibles con duchas arrancadas de cuajo, pasarelas de madera rotas, playas sin arena. La junta de compensación está evaluando los desperfectos en locales y barcos. Los daños en el mobiliario urbano ascienden a un millón de euros mientras que el Ministerio de Medio Ambiente y su departamento homónimo de la Generalitat, que participa en la gestión de playas, estudian el coste de la reparación del espigón y la futura reposición de arena, que se hará en principio antes de que empiece la temporada de baños. El presupuesto oscilará entre los dos y los tres millones de euros.

Jordi Campillo, gerente de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barcelona, subrayó que el espigón semisumergido de la playa de Sant Sebastià minimizó el impacto del temporal en esa zona y en la mitad de la playa de la Barceloneta. Campillo explicó que Medio Ambiente tiene previsto iniciar las obras de otro dique sumergido en la playa de la Mar Bella, que se inscriben en un proyecto global acometido en fases anuales para proteger las playas de Barcelona de temporales. El temporal también se ensañó en el muelle adosado: se trata de un par de terminales polivalentes (Port Nou y Estibadora de Ponent) y en una de las cuatro destinadas a cruceros. El balance económico estará listo la semana que viene.

La nevada del día de Sant Esteve también afectó a 15.000 hectáreas de bosques de roble y encina en Olot, Santa Pau y Vall d'en Bas. La tarea más urgente es la de retirar árboles y ramas caídas que cortan el acceso a pistas forestales o impiden el suministro de luz en zonas aisladas. Arreglar los desperfectos costará entre cinco y seis millones, según el consejero de Medio Ambiente, Francesc Baltasar. La Diputación de Girona destinará 700.000 euros: 450.000 para municipios de costa y 250.000 para los de interior.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de enero de 2009