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"La situación de la construcción se debe al acoso socialista"

El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, dio muestras de haber estado en una entrevista distinta de la que había asistido el secretario general de los socialistas valenciano, Jorge Alarte. Aunque también hizo un subrayado implícito sobre su carácter infructuoso al denotar control sobre la situación económica.

Primero la despersonalizó, enmarcándola como una más de las que está llevando a cabo con responsables de grupos parlamentarios como paso previo a la presentación de las bases para el impulso económico y social, que correrá a cargo del vicepresidente segundo Gerardo Camps.

Y luego desplegó su abanico de medidas para poner coto a la situación económica, que "el Gobierno socialista ocultó a los españoles" -"una ocultación sin parangón", abundó-. Sacó brillo a los planes de competitividad y al Pavace ("el acuerdo más importante que se pueda adoptar en estas circunstancias"), a los planes de financiación para las empresas y al presupuesto aprobado "sin la oposición del PSOE".

Camps pide a los socialistas que dejen de demonizar el urbanismo

Tras cavar esa fosa para su interlocutor, resaltó la importancia de las "palabras de unión" y "de ir todos con el mismo objetivo y la misma ilusión" para salir de la situación económica. Incluso se permitió un "juntos podemos". Alcanzado ese clima de concordia, aludió al debate sobre la financiación y dio la "bienvenida" a los socialistas por reconocer que el modelo tiene que plasmarse en la realidad demográfica. "Ya reconocen que somos cinco millones", remarcó.

El mismo patrón aplicó al trasvase Tajo-Segura, que el PP castellano-manchego pretende acotar en su estatuto y contra el que Alarte anunció un recurso de inconstitucionalidad si se produce la aprobación con cláusulas de caducidad o reducción de caudales de utilización. Camps se felicitó del "cambio de posición" de los socialistas, que calificó como "paso histórico" y conminó a Alarte "a defender con el mismo ahínco el trasvase del Ebro".

Pero Camps todavía fue más lejos al pedirle a Alarte que "deje de demonizar el urbanismo" de la Comunidad Valenciana y que lo extendiera a "sus compañeros en el Parlamento Europeo". "Que dejen en paz, de una vez por todas, a la Comunidad Valenciana y las constantes invectivas que durante estos años han trasladado a un proyecto de desarrollo fundamental de nuestro territorio", conminó.

Camps atribuyó a los socialistas "parte de la causa de la situación que atraviesa el sector de la construcción" en la Comunidad "por su actitud de acoso durante cuatro años en el Parlamento Europeo", institución que ha forzado la revisión de la ley urbanística valenciana con el apoyo de los diputados del PP europeo por vulnerar directivas sobre contratos públicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de enero de 2009