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Los sindicatos de Aernnova critican la pérdida de la nueva inversión

Los sindicatos de Aernnova en las diferentes plantas que la compañía tiene en Álava denunciaron ayer la escasa carga de trabajo que tienen y criticaron que, a pesar de esta circunstancia, las piezas para el nuevo avión de Airbus A-350 no se van a construir ni ensamblar en sus instalaciones.

Las centrales mantenían la esperanza de que, tanto el estabilizador horizontal como el elevador del nuevo avión del consorcio europeo Airbus, el A-350 se iban a fabricar en el País Vasco. Se trata de dos contratos que suponen más de 4.000 millones de euros para los próximos cuarenta años, prácticamente toda una generación de trabajadores, y la creación de 2.000 nuevos empleos. Ahora la empresa de aeronaútica da trabajo a otras 2.000 personas, entre el empleo directo y el indirecto.

Lo cierto es que, de haberse quedado en Euskadi, los contratos habrían dado un fuerte impulso al empleo, ya que Aernnova debería construir una nueva planta de encintado de fibra de carbono. El A-350 es un avión mayoritariamente construido en ese material compuesto. Sin embargo, esta nueva factoría va a construirse en Castilla-La Mancha, entre otras razones, porque el principal socio financiero de Aernnova es la caja de ahorros de esa comunidad.

Precisamente, los sindicatos criticaron ayer la falta de implicación del PNV y de las instituciones alavesas y vascas con la empresa, al indicar que, después de desarrollar un importante cluster aeronáutico, están dejando que las mejores inversiones se marchen de Euskadi.

Los trabajadores denunciaron que en la actualidad se está produciendo un "desplazamiento masivo" de trabajadores de Euskadi a otras plantas y "el despido de todos los eventuales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de enero de 2009