Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Adiós a cinco mercados de barrio

Las lonjas municipales pierden la batalla contra las grandes superficies - El Ayuntamiento recaudará 30 millones con la venta de estas instalaciones

Una mujer camina por el mercado municipal de Bami, en el barrio de Ventas, que el Ayuntamiento prevé vender.
Una mujer camina por el mercado municipal de Bami, en el barrio de Ventas, que el Ayuntamiento prevé vender. ÁLVARO GARCÍA

Hay un mercado en Ciudad Lineal que da miedo. Una nave de 2.000 metros cuadrados, distribuida en tres pasillos solitarios, con las persianas de los comercios bajadas, la luz mortecina y un frío que pela. Pero una canción salsera que suena de fondo en la galería indica que aún hay vida. Esa tarde, cinco puestos siguen abiertos.

Los dueños están fuera de los mostradores, charlando. No hay clientes a los que atender. El Ayuntamiento de Madrid ya ha anunciado que vende este mercado, el mercado de Bami. Oficialmente, los comerciantes no saben nada. Aunque llevan escuchando la cantinela de la privatización desde los tiempos de José María Álvarez del Manzano (alcalde popular de Madrid desde 1991 hasta 2003).

Esta vez parece que va en serio. El regidor, Alberto Ruiz-Gallardón, tiene previsto ingresar en las arcas municipales 30 millones de euros con la venta de cinco mercados: el de Bami (Ciudad Lineal), el de Valdezarza (Moncloa-Aravaca), el de La Remonta (Tetuán), el de Mediodía Entrevías (Puente de Vallecas) y el de Puerta Bonita (Carabanchel).

La revitalización de los mercados ha sido una de las apuestas de Gallardón. Cuando llegó a la alcaldía en 2003 presentó el plan de innovación y transformación para estas lonjas. Y desde entonces asegura el Consistorio que se ha gastado más de 19 millones en reformar algunos de los 46 mercados municipales, que se van a quedar en 41 después de la venta de estos cinco. La operación está recogida en los presupuestos del Ayuntamiento de este año.

Los comerciantes de los mercados no han sido informados, aunque el director general de Comercio del Ayuntamiento de Madrid, Daniel López, asegura que ha "iniciado los contactos" con las asociaciones de vendedores. "Ellos tienen prioridad en la compra", según este responsable municipal. Pero hay dos cadenas de supermercados interesadas en instalarse o ampliar sus instalaciones en cuatro de los cinco mercados que ahora se van a vender.

"Siempre la misma historia". La tendera Ana Alonso, de 45 años, no se cree que vayan a hacer algo por mejorar la situación del mercado municipal de Bami. "Si esto sigue así, me veo en la rúe, y me fastidia, porque mis padres se han pasado aquí toda la vida, trabajando, para que esto desaparezca". Ana tiene un puestazo de fruta en el mercado, al final de uno de los pasillos, que abrió su madre hace 50 años.

Enfrente, sigue funcionando el Café Velamary, y, a un lado, la tienda de ropa Maite Fernández. En la otra punta de la galería está el establecimiento de productos congelados de Aurelio, la charcutería de Ludivina, la carnicería de Alberto, la peluquería del presidente de la asociación de comerciantes y poco más. Sostienen que son 11 vendedores los que aguantan abiertos, del centenar que hubo en su día. Aunque no cumplen siempre con el horario. Abren y cierran en función de la clientela. Con lo que ganan apenas cubren gastos. "Nos están dejando morir", se queja Ana.

El Ayuntamiento alega que vende Bami porque hay un proyecto de remodelación de 1998 que presentaron los comerciantes y que no responde a su concepto de mercado. Para el Consistorio una lonja de barrio tiene que tener más de la mitad de su superficie ocupada por pequeños comercios. "En Bami quieren poner un supermercado muy grande", explica López. Así que optan por venderlo a los comerciantes y que ellos hagan lo que quieran.

La revitalización de mercados ha sido una de las apuestas de Gallardón. Cuando llegó a la alcaldía en 2003 presentó el plan de innovación y transformación para estos mercados de productos perecederos. Y desde entonces asegura el Consistorio que se ha gastado más de 19 millones en reformar algunos de los 46 mercados municipales, que se van a quedar en 41 después de la venta de estos cinco. Incluso uno de ellos, el de La Remonta, tuvo una subvención municipal de más de 38.000 euros. Pero ahora "ya no tienen apenas actividad" o "no responden al concepto de mercadillo", según López. Por eso los venden. La concejal del Grupo Municipal Socialista Isabel Vilallonga acusa a Gallardón de enajenar estos mercados para "pagar la deuda" del Consistorio, que este año ha aumentado en 1.200 millones. Madrid debe ya 7.200 millones.

El mercado de La Remonta, en Tetuán, no da miedo. Allí entran y salen los compradores, cargados de bolsas de un gran supermercado. Es un edificio de tres plantas. La noticia de la venta sorprende, como en los otros mercados. En la planta baja está el Mesón del Cordero, el restaurante de comida turca La Capadocia y 15 establecimientos más, ninguno de comestibles. La primera la ocupa un supermercado y en la segunda y en la tercera hay oficinas. "Es imposible que vendan este mercado, tenemos un contrato", asegura uno de los comerciantes. La concesión municipal, según ellos, es indefinida. El director de Comercio explicó que el supermercado en cuestión quiere ampliar su superficie en la planta baja. Eso, de nuevo, violaría el criterio municipal de qué es un mercadillo. ¿Solución para el Ayuntamiento? Vender La Remonta "con el acuerdo de los comerciantes" y que ellos se apañen entre sí.

La situación se repite en el mercado de Valdezarza y en el de Entrevías. Ambos tienen un supermercado de la misma cadena y varios puestos de venta no alimentaria. El supermercado quiere hacer un aparcamiento para sus clientes en los bajos del mercado municipal, según López. Una vez más eso no respondería al concepto clásico de lonja de barrio. Y la solución, de nuevo, pasa por venderlo, "siempre con el acuerdo de todos los comerciantes", según el director general. Victoria, de 65 años, lleva 21 con su puesto de "bisutería fina" en Valdezarza. "Yo quiero comprar el puesto", asegura, "pero no nos lo venden". El Consistorio explica que en 2004 estuvo negociando con los comerciantes, pero no podían asumir la oferta económica que les hicieron. "Necesitamos encontrar un comprador al precio que pedimos", explicó López.

Caso aparte es el mercado de Puerta Bonita. Los vendedores firmaron un convenio en 1995 por el que se trasladaban al centro comercial de Vista Alegre, a escasos 100 metros. Y el antiguo edificio, de más de 3.000 metros cuadrados, cambiaba de uso. Ese inmueble es el que el Ayuntamiento pretende vender. "Sólo cumplimos con el convenio", justificó López. Para Isabel Vilallonga, concejal socialista, lo más adecuado sería que Gallardón dedicara el edificio a equipamientos para el barrio en lugar de liquidarlo.

"Nos trasladamos en abril del año pasado y en octubre lo inauguraron. Pero ni los fruteros ni los pescaderos se han venido", explicó Nicolás Vallinot, un comerciante de Puerta Bonita, que lleva desde los años sesenta con su carnicería. Para él el motivo de que no sean "ni un 20%" de los que eran antes es que el traslado les ha salido por un pico. "Yo he tenido que pagar más de 10.000 euros", explicó Vallinot. En el nuevo mercado, de los 88 puestos que hay, al menos 18 están vacíos. Y sólo 22 se dedican a la venta de alimentos.

Las lonjas municipales "no son mercados al uso", insiste el director de Comercio, Daniel López. Y asegura que su intención "no es acabar con esa red".

Pero el año que viene los 37.247 habitantes de Entrevías ya no tendrán un mercado municipal en el que comprar con el cierre del de Mediodía-Entrevías, igual que los 31.319 de Valdezarza y los 52.546 de Ventas con el cierre de Bami. Con la venta de La Remonta, los 25.095 vecinos de Valdeacederas ya sólo tendrán el mercado de Tetuán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de enero de 2009