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La Ciudad del Mar de Vigo sólo albergará edificios para investigación

El proyecto compatibiliza el uso científico y de ocio en los terrenos de la ETEA

La Xunta aprobará hoy en un Consello extraordinario la compra de la antigua Escuela de Transmisiones y Electrónica de la Armada (ETEA) a la Zona Franca de Vigo para instalar allí la Ciudad del Mar, un complejo puntero en investigación marina. El proyecto ya fue anunciado en noviembre de 2005 y ha atravesado la legislatura como un guadiana por las dificultades que requería la financiación de los 30 millones de euros reclamados por Zona Franca para transmitir la propiedad. Finalmente la Xunta asumirá la compra del inmueble con sus instalaciones y ya ha descartado en ellos cualquier utilización residencial. El uso primordial será el científico-tecnológico, compatible con los deportivos y de ocio que reclaman los vecinos.

La dificultad de poner de acuerdo a tres instituciones demoró la actuación

La Ciudad del Mar es un ambicioso y moderno proyecto de investigación marina promovido directamente por el presidente de la Xunta, después de que el jefe del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero, formulara la idea ante un centenar de investigadores durante su primera visita a Galicia. Touriño lo prometió formalmente en noviembre de 2005 y lo refrendó con todo el boato dos años más tarde. En 2009 tendrían que estar ya operando en el recinto de la ETEA las primeras unidades de investigación. Pero sólo comenzará "el arranque material" del proyecto, según declaró Touriño el sábado en Vigo.

El objetivo principal apunta a agrupar en un mismo ámbito -no necesariamente con traslado de sus centros actuales- a todos los organismos e instituciones que se dedican a la investigación marina en Galicia: universidades, Instituto de Investigaciones Marinas, Instituto Español de Oceanografía y otros dependientes de la propia Xunta (Cetmar e Investigacións Pesqueiras), más una flota de buques oceanográficos y de Salvamento Marítimo.

El proyecto ha estado condicionado por su complejidad derivada de armonizar los intereses de los ministerios de Economía, Fomento, Educación, consellerías análogas de la Xunta, más la de Pesca, y el Ayuntamiento de Vigo. Todos, con algo que decir.

Zona Franca compró la ETEA a Defensa en 2002, cuando el Ejecutivo del PP designó a Pablo Egerique como delegado. Pagó 30 millones de euros por 115.000 metros cuadrados para reconvertir las instalaciones militares en un proyecto "singular". El arquitecto César Portela lo presentó en 2004: viviendas, un geriátrico, edificios dotacionales con una zona comercial de tiendas, cines y restaurantes para dar servicio a un puerto deportivo con 1.070 amarres.

Este proyecto, en el que estaba prevista una inversión de 140 millones, fue descartado al producirse el relevo en la Xunta y proponer Touriño la Ciudad del Mar. Pero el delegado de Zona Franca, Francisco López Peña (PSOE), exigió recuperar el valor de los terrenos, y esta ha sido la causa de su demora hasta hoy. El pasado abril se formalizó un convenio a tres bandas (Zona Franca, Xunta y Ayuntamiento) para desarrollar un proyecto urbanístico de incidencia supramunicipal que, no logró el aval de las autoridades competentes.

El convenio establecía que Zona Franca cedía, por 6 millones de euros, los solares para crear la Ciudad del Mar, cuyos centros de investigación ocuparían 38.613 metros. En otra parcela se edificarían 22.800 metros de viviendas protegidas y 24.583 metros se destinarían para un puerto deportivo y su marina seca. La construcción y ampliación de diques crearía una gran playa artificial de 4.381 metros.

La reversión del gasto inicial de 30 millones parecía orientada a través de la promoción residencial y del puerto. Pero finalmente no se ha considerado viable y la Xunta comprará el complejo, de donde desaparece el proyecto de viviendas protegidas y el del puerto deportivo aligera contenidos.

Sí serán rehabilitados algunos de los inmuebles existentes y se edificarán otros para investigación con un coste que hace dos años se cifraba en más de 100 millones de euros. El traslado del Instituto de Investigacións Mariñas desde Bouzas es el único asegurado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de diciembre de 2008