Medio Ambiente demora el derribo de tres chalés ilegales en Urdaibai

Las casas se investigan desde 1999 y tienen fallos firmes desde hace cuatro

El Departamento de Medio Ambiente está demorando el derribo de tres chalés en la reserva de Urdaibai, considerados ilegales hace más de cuatro años por sentencias firmes de los tribunales. La consejería justifica su retraso en la falta de un informe de la Diputación de Vizcaya sobre el planeamiento urbanístico municipal, un trámite que considera necesario para evitar que las demoliciones sean impugnadas, aseguró un portavoz de Medio Ambiente.

Las viviendas (dos en el municipio de Ibarrangelu y otra en Mendata) tienen abiertos expedientes desde 1999, pero están habitadas desde hace un lustro. El Gobierno derribó a finales de 2006, por primera vez, un edificio (la estructura de hormigón de un chalé en Arteaga, justo al lado de las marismas de Urdaibai) por incumplir la ley de protección de la reserva. Ahora se está demoliendo otro chalé ilegal en Sukarrieta y hay otra media docena de expedientes sancionadores abiertos.

Entre estas viviendas están las dos de Ibarrangelu, en el barrio de Gametxo, y la de Mendata. Hasta ahora, Medio Ambiente había procedido a demoler siempre que se producía una sentencia firme. Pero en estos casos, explica la consejería, se trata de chalés con licencia municipal, en las que el propio ayuntamiento ha incumplido la ley de Urdaibai. El inmueble de Mendata fue promovido a principios de esta década por un familiar de un concejal del PNV de ese municipio sin el informe preceptivo del Patronato de Urdaibai.

Medio Ambiente le impuso la mayor sanción hasta ahora (53.853 euros) y dos sentencias del Superior vasco, en 2003 y 2004, ratificaron su ilegalidad. Éste fue el primer caso en que el Gobierno llevó a los tribunales a un ayuntamiento por incumplir la ley de Urdaibai. Tras el último fallo judicial firme, el ayuntamiento debía anular la licencia de obras y derribarlo, pero no se ha hecho nada tras cuatro años y medio.

Medio Ambiente arguye que se ha pedido la corrección de las normas subsidiarias municipales (tanto en este caso como los dos chalés de Ibarrangelu) que han calificado los suelos como urbanos. La solicitud se ha dirigido a la Diputación de Vizcaya para asegurarse de que "no haya impugnaciones posteriores". El portavoz de Medio Ambiente no aseguró, sin embargo, qué harán si no hay respuesta o en el caso de que ésta sea positiva. "Una vez superado este trámite, se actuará en consecuencia", agregó, sin confirmar o no si se procederá al derribo. El problema de estas viviendas, a diferencia de la única ya demolida, es que están habitadas desde hace un lustro, lo que plantea un problema social a la administración que decrete el desalojo.

Entre los expedientes estuvo también el chalé del ex lehendakari José Antonio Ardnaza, que tuvo que eliminar parte de una piscina y dejar inutilizada la última planta. Pero no aceptó la rebaja de la altura de la vivienda en 37 centímetros y una multa de 50.000 euros, recurridas ante el Tribunal Superior.

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Una ley estricta con la construcción

- La ley de protección de Urdaibai, aprobada en 1989 y cuyo desarrollo se plasmó en el Plan Rector de Uso y Gestión de 1993, es muy estricta sobre la construcción de viviendas. Sólo está permitido edificar en los núcleos urbanos, zonas consolidadas de caseríos o terrenos de más de 50.000 metros cuadrados con una explotación agropecuaria. Para cualquier obra, se necesita la licencia municipal y la del Patronato de Urdaibai.

- Pero, al poco de su implantación, proliferaron construcciones sin el permiso del Patronato, muchas con el consentimiento municipal. El Gobierno tuvo que dictar una orden a varios ayuntamientos para que cumplieran la ley, pero no obtuvo respuesta y entonces decidió recurrir a los tribunales.

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