Reportaje:

Los adelantados de la crisis

Cuatro empresas se anticiparon al 'crash' inmobiliario con inversiones en el Este de Europa - La firma bilbaína PBU asesores construirá 1.300 pisos en Eslovaquia

El estallido de la burbuja inmobiliaria a lo largo de 2007 no cogió desprevenidos a todos los empresarios del sector. También hubo quienes supieron interpretar los signos de la escalada previa de los precios del suelo y las viviendas en nuestro país y buscaron a tiempo un nicho de mercado para sus negocios en el extranjero.

Los países del Este de Europa fueron el destino elegido por cuatro empresas vascas dedicadas a la promoción y los servicios urbanísticos que se anticiparon a la crisis del ladrillo. Es el caso de la firma PBU Asesores, dedicada a la gestión y el asesoramiento urbanístico y radicada en Bilbao, que ha cerrado una inversión de 110 millones de euros en Martin, la octava ciudad más poblada de Eslovaquia. "Creo que hemos acertado con el país", dicen sus socios, que se lanzaron en 2007 a la aventura en este país después de pasarse tres años sin poder realizar promociones.

"Eslovaquia forma parte de la UE, tiene fondos comunitarios y crece un 6%"
La consultora Kategora ha optado por Albania para desarrollarse
GIS Group promueve un parque industrial en Rumania

Algo similar pasó por la cabeza del equipo de arquitectos LLSA, de San Sebastián, quien hace año y medio decidieron también buscar negocio en Eslovaquia y ahora realizan en dos localidades eslovacas sendos proyectos de 120 apartamentos y un parque empresarial, con un presupuesto total de 24 millones de euros.

PBU ASESORES. Pisos en Eslovaquia

Los socios de PBU, dedicada a la gestión urbanística y al asesoramiento y cuya oficina central está en Bilbao, se cercioraron hace tres años de que el negocio ya no ofrecía márgenes de actuación en el ámbito autonómico y nacional. "Llevábamos tres años sin hacer ninguna promoción", apuntan dos de los socios, Bruno Álvarez y Pedro Berger. La idea inicial se dirigía a Brasil, aunque la inseguridad existente en Latinoamérica les causaba recelos. En una cena con gente del sector financiero, salió el nombre de Eslovaquia. "Lo que más nos atrajo es que forma parte de la Unión Europea, tiene fondos comunitarios y crecimientos económicos positivos en torno al 6%".

En marzo de 2007, partieron hacia la capital, Bratislava, pero fue un chasco: "Era una ciudad casi del Oeste de Europa, con precios altos en la vivienda y salarios elevados", afirman. La ilusión renació cuando viajaron a otros municipios del país y no vieron ninguna grúa en el horizonte. "Nos chocó que en 25 años no se había construido ninguna vivienda". Los pisos eran los típicos de la era comunista: de paneles de hormigón y con un mínimo aislamiento. Había otros datos esperanzadores: el parque automovilístico era de calidad - "porque no podían gastarse el dinero en vivienda"-, el 70% eran propietarios de sus pisos y el salario medio rondaba los 600 euros mensuales, tres veces menos que en Euskadi.

Al enterarse de su presencia en el país, el alcalde de Martin (la octava ciudad de Eslovaquia, con 60.000 habitantes) concertó con los socios de PBU una cita que fue clave para su futuro empresarial: entonces deciden pasar de la gestión urbanística a la promoción de vivienda. El mes pasado, presentaron allí un proyecto para 1.300 viviendas en una superficie de 11 hectáreas, con una inversión de 110 millones entre los costes constructivos y financieros. Si no hay contratiempos, las obras empezarán la próxima primavera y durarán entre cinco y seis años.

Las ventajas de la promoción urbanística en Eslovaquia son evidentes: mano de obra barata y un coste del suelo que supone el 15% del precio total, cuando en el País Vasco llega al 40%. "Creo que hemos acertado con el país. Otros han ido a Polonia y Rumania y están reculando. Tenemos un socio local y nos hemos asociado también con promotores medianos de Eslovaquia", concluyen Bruno Álvarez y Pedro Berger.

KATEGORA. La conquista de Albania

Creada hace tres años, es una consultora especializada en servicios inmobiliarios y se diferencia por ofrecer servicos integrales: desde la compraventa del inmueble hasta la búsqueda de financiación. "En 2004 ya veíamos que el crecimiento de la vivienda era a base de endeudamiento y había una excedente de inversores", explica su gerente, Kepa Apraiz. Por eso, la compañía, que empezó en Bilbao (ahora cuenta con oficinas propias en Valencia, Madrid, Polonia y Hungría), decidió buscar oportunidades en los países del Este.

"Nuestra filosofía es convertir el ladrillo en un producto financiero y competir con lo que ofrecen las entidades bancarias o las corredurías". Su incursión por Polonia y Hungría, donde han abierto oficinas este año, les ha llevado a otro destino más singular: Albania, donde abrirán una delegación a finales de año. "Es un país atractivo para el negocio porque está cerca de Italia, tiene una inflación controlada, en torno al 2,5%, y un crecimiento del 6%, a lo que se une una costa abierta de 450 kilómetros", dice Kepa Apraiz. De Albania destaca sus recursos naturales: tiene petróleo y gas natural, y es "el país europeo con más agua potable".

Ahora el crecimiento de su compañía es ya superior en el extranjero que en España.

LLSA. Arquitectos en Eslovaquia

Los cuatro socios de la empresa, con sede inicial en San Sebastián, vieron hace año y medio el panorama que se avecinaba. Como dos de ellos son eslovacos, decidieron desplazarse a ese país. En dos municipios (Povazská Bystrica y Zilina) acometen en la actualidad sendos proyectos de 120 apartamentos y un parque empresarial, con un presupuesto total de 24 millones de euros. "Esto hay que verlo como una oportunidad de abrir mercados y anticiparse a lo que venía, porque si no lo haces, estás vendido", explica Carlos Abadías, uno de los cuatro socios.

Abadías define Eslovaquia como un "mercado bueno" para los arquitectos, aunque las gestiones urbanísticas son todavía complicadas debido a la burocracia existente.

GIS GROUP. Un parque industrial en Rumania

La empresa, dedicada a la consultoría industrial e inmobiliaria, fue creada hace ocho años por Ricardo Alkaine y su esposa, Rafaela Nebreda, ambos de Bilbao. Pero rápidamente se cercioraron de que el futuro estaba fuera y apostaron por Rumania. Ahora están promoviendo un parque industrial de 40 hectáreas de extensión en la localidad de Pitesti, al lado de la fábrica de Renault, y dirigido al sector de la automoción.

"Llegamos por una aventura personal, sin tener ningún apoyo ni una estructura detrás, y ahora estamos muy contentos, aunque son países complicados por la burocracia. Esto hace que sólo en consultoría dura y pura estemos 20 personas [de los 30 empleado de las tres sociedades del grupo]".

GIS Group empezó en Rumanía con la tramitación de ayudas de la UE, pero ahora ofrece servicios integrales, desde la constitución de sociedades a la búsqueda de suelos. Y acaba de asociarse en ese país con la empresa de Ordizia Gruas Usabiaga para entrar en la construcción y grandes infraestructuras en Rumania e intentar captar fondos estructurales de la UE, que llegarán a 29.000 millones de euros hasta 2013. "Porque Rumania", precisa, "sólo tiene ahora 200 kilómetros de autopistas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de diciembre de 2008.

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