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La muerte de un joven por un policía desata el caos en Grecia

Los manifestantes queman bancos, comercios y coches

La muerte de un adolescente por un disparo policial el sábado en Atenas desató durante el fin de semana una fuerte ola de violentos disturbios en Grecia (la peor en 23 años, según la prensa local). Las principales calles de la capital y de Tesalónica, la segunda ciudad del país, se convirtieron ayer en escenario de enfrentamientos entre la policía y miles de manifestantes, que lanzaron bombas incendiarias y piedras contra edificios oficiales, bancos y comercios.

"Es la primera vez que veo la ciudad devastada de esta manera. La culpa es del Gobierno", afirmaba Ionnis Damascos, ateniense de 59 años, mientras contemplaba las calles llenas de cristales y goma quemada tras una noche de disturbios que se extendieron por la mañana a Tesalónica y las islas de Creta y Corfú. La furia de los manifestantes había causado daños, hasta ayer, a 31 tiendas, 9 sucursales bancarias y 25 coches, según la policía. Al menos 34 personas resultaron heridas. Veinte personas fueron detenidas.

También han sido detenidos los dos agentes implicados en la muerte que ha desatado las protestas, uno acusado de asesinato, y el otro, de colaboración. Según la policía, un grupo de 30 encapuchados atacó con piedras y bombas incendiarias el coche en el que patrullaban el sábado por la noche por el barrio de Exarchia. Los agentes dispararon tres veces al aire para ahuyentarlos. Un miembro del grupo, Alexandros Grigoropulos, de 15 años, fue alcanzado por una bala en el tórax y murió poco después en el hospital, lo que desató las protestas.

Contrariamente a la versión oficial, un testigo declaró a la televisión privada Alpha que "los manifestantes no atacaron a los policías con objetos ni con bombas incendiarias", mientras que un taxista aseguró que vio cómo "el policía disparó contra el muchacho a sangre fría".

El Gobierno conservador de Costas Karamanlis ha abierto una investigación. Pero ni este anuncio, ni las peticiones de calma, han conseguido reducir la presión sobre un Ejecutivo cuya popularidad se ha visto erosionada por varios escándalos y por la crisis económica. El Partido Comunista Griego ha convocado una multitudinaria manifestación para esta tarde, mientras que los socialistas del Pasok han dicho que los ciudadanos griegos deben denunciar al Gobierno.

El descontento ha crecido entre la juventud en los últimos años por la creciente brecha entre ricos y pobres. Cada vez es más habitual la violencia callejera, sobre todo en las manifestaciones de estudiantes y en los grupos de izquierdas y anarquistas.

Estos acontecimientos recuerdan al caso de Michalis Kaltezas, un joven de 15 años que en 1985 resultó muerto durante una manifestación a causa de un balazo de un policía. El caso fue origen de manifestaciones y disturbios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de diciembre de 2008