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Font de Mora asume las riendas de la negociación con la plataforma

El consejero relega a Concha Gómez tras la manifestación del pasado sábado

48 horas después de que más de 40.000 personas pidieran la dimisión del consejero de Educación, Alejandro Font de Mora anunció ayer que llevará personalmente las riendas de la negociación con la Plataforma de l'Ensenyament, desplazando a Concha Gómez, secretaria autonómica de Educación, responsable hasta la fecha de los contactos con los representantes de la plataforma.

La decisión provocó una respuesta contundente por parte de Gemma Piqué, portavoz de los convocantes de la masiva manifestación del pasado sábado. La vicepresidenta de la asociación de padres y madres Gonzalo Anaya reclamó una entrevista con el presidente de la Generalitat, Francisco Camps. "La pelota está ahora en su tejado".

Piqué reclamó a Camps como interlocutor para que sea él quien dé "una respuesta inmediata al Manifiesto en defensa de la Enseñanza Pública. De lo contrario, será el responsable del cierre de los colegios el 17", día en que está convocada la huelga general en el sector de la educación.

Piqué le recordó al presidente que los manifestantes fueron "muchos" y son "una voz muy fuerte y real", que no puede dejar de ver y mirar a otro lado. "No sólo asistió la comunidad educativa, sino buena parte de la sociedad que pide un giro en la política educativa".

Las peticiones de la plataforma chocan con el respaldo del presidente al consejero, al que Camps ratificó ayer de nuevo. Font de Mora anunció que será él quien presente "un documento para hablar del plan de plurilingüismo y de un conjunto de cuestiones que afectan a los estándares de calidad de la educación".

"Nosotros a lo nuestro, a trabajar", remató Font de Mora. El consejero, no obstante, se negó a "valorar" el impacto social de la manifestación organizada por la plataforma, que amenaza con parar el sistema educativo público el próximo 17 si "Camps no toma el control" y "negocia" una salida al conflicto. Y ello pasa inevitablemente por discutir un paquete de 10 medidas, que le entregaron hace dos semanas.

La decisión del consejero de asumir personalmente las negociaciones sorprende por el rechazo que provoca su gestión en los sectores con los que debe acordar, bien una moratoria, bien la retirada de la orden por la que se imparte Educación para la Ciudadanía en inglés. Estos sectores han sido reiteradamente calificados de "radicales", "insensatos" y "minoritarios" por el propio consejero en los últimos días.

Ayer, Jorge Alarte, secretario general del PSPV, volvió a pedir a Camps que "retire" la orden de Ciudadanía y se siente a "negociar" con la plataforma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de diciembre de 2008