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Reportaje:Primer plano

Brown te invita a ir de compras

El Gobierno británico baja los impuestos para incentivar el consumo

El Reino Unido quiere paliar la crisis con una combinación de reducción de tipos e impuestos y aumento de los gastos de capital en obra pública. Para financiar el paquete, que totaliza 19.150 millones de libras en 13 meses (casi 22.000 millones de euros), el Gobierno ha recurrido a las emisiones de deuda y al recorte del gasto corriente, y subirá los impuestos en el ejercicio fiscal de 2011.

El Banco de Inglaterra aprobó el pasado día 6 una espectacular rebaja de los tipos de interés de 150 puntos básicos, la rebaja de tipos más drástica desde 1980. Los tipos están ahora al 3%, su nivel más bajo desde 1955 y por primera vez más bajos que los tipos del euro, y el banco ha dejado claro que seguirá recortándolos.

El Banco de Inglaterra recurre al dinero barato frente a la crisis

El recorte de impuestos anunciado el lunes por el ministro del Tesoro y canciller del Exchequer, Alistair Darling, entrará en vigor mañana y equivale en torno al 1% del PIB. Los expertos estiman que tendrá un impacto de 0,5 puntos en términos de crecimiento, lo que no impedirá que la economía retroceda en el conjunto del año que viene dadas las estimaciones oficiales de que el PIB británico se contraerá entre un 0,75% y un 1,25%.

La medida más llamativa es el recorte de 2,5 puntos del IVA, que cae del actual 17,5% al 15% desde el 1 de diciembre hasta el 1 de enero de 2010. El Tesoro estima que los británicos se ahorrarán así 16.000 millones de euros. El Gobierno ha elegido el IVA porque la rebaja se puede aplicar de forma inmediata y puede activar el decaído consumo de los británicos en vísperas de Navidad. Pero la oposición conservadora y bastantes analistas han cuestionado que esa medida vaya a tener eficacia porque las grandes cadenas están adelantando las rebajas para atraer compradores.

El resto del paquete se compone de una partida adicional de 3.500 millones de euros para obras públicas y partidas menores para ayudar a pensionistas, pymes, automovilistas y a las familias.

Pero la mayor polémica se centra en la forma elegida por el Gobierno para financiar la crisis. Al margen de unos ahorros inesperados en el gasto corriente, de unos 6.000 millones de euros, Darling ha decidido aumentar drásticamente las emisiones de deuda pública ahora y los impuestos en 2011.

Las emisiones de deuda, que en el ejercicio fiscal 2007-2008 sumaron 47.000 millones de euros, se dispararán este año a casi 93.000 millones y el año que viene superarán los 141.000 millones. La deuda total pasará de 735.000 millones de euros el año pasado a 1,2 billones en el ejercicio 2010-2011. De acuerdo con los criterios de Maastricht, el déficit presupuestario pasará del 2,8% del PIB el año pasado al 5,4% este año y el 8,1% el siguiente. Y la deuda pública crecerá del 43,2% del PIB del pasado año a 52,9% el próximo y a 60,5%, 65,1%, 67,5% y 68,6% en los cuatro siguientes años fiscales.

Pero la decisión políticamente más simbólica es la de aumentar el actual tipo máximo del IRPF del 40% al 45% en 2011, la primera subida desde 1973. En 2011 subirán también las cotizaciones sociales en 0,5 puntos. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de noviembre de 2008