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Reportaje:

El azote de los abusos del mercado

Facua se ha convertido en un referente para las quejas de los consumidores

En la última semana, la asociación de consumidores Facua ha denunciado que el billete del metro de Sevilla será más caro que el del resto de capitales españolas, ha estrenado su web en italiano, ha presentado un estudio sobre el precio del cine en 33 ciudades y ha denunciado a la compañía Ryanair ante las autoridades de Aviación Civil de España e Italia por el caos del aeropuerto de Ciampino.

Es raro el día en el que esta asociación, radicada en Sevilla pero con presencia en toda España, no hace pública una denuncia o estudio de mercado de elaboración propia, lo que les ha convertido en el referente del movimiento de los consumidores. Su secreto: correos electrónicos y líneas telefónicas abiertas para que los ciudadanos dejen sus denuncias sobre abusos del mercado, seguir la pista de cada una de ellas, mucha iniciativa propia para destapar irregularidades y una política de comunicación que ya quisieran para sí algunos organismos públicos.

"Hay diferentes modelos de organizaciones de usuarios. Unas son creadas por partidos o por empresas; otras hacen pocas cosas, lo justo para recibir subvenciones y mantenerse. Nosotros optamos por actuar en todos los ámbitos", explica Rubén Sánchez, el portavoz de Facua, cuyo rostro es ya habitual en los medios de comunicación de todo el país. "Nuestro objetivo es intervenir en el mercado, que los fraudes se sancionen y que los consumidores sepan quiénes los hacen", apunta.

Facua nació como asociación de consumidores de Sevilla en 1981. Dos años más tarde, se convirtió en una organización de ámbito autonómico y en 1990 ya tenía presencia en las ocho provincias andaluzas. Pero el gran salto lo dio en 2003, cuando, con una asociación de la Comunidad Valenciana y otra de Castilla León, creó Facua España. Hoy ya son 27 organizaciones y no paran de recibir peticiones de nuevas asociaciones interesadas en integrarse en su marca. "Pero el nombre no se lo regalamos a cualquiera", dice Sánchez. Lo primero que tienen que hacer los nuevos miembros es suscribir un decálogo ético en el que se comprometen a mantener "absoluta independencia" y a no recibir ayudas económicas por parte de empresas.

Facua cuenta hoy con 50.000 socios. "Poco para lo que nos gustaría", reconoce su portavoz. Cada uno paga una cuota de 35 euros al año, lo que le da derecho a recibir asesoría y ayuda para resolver cualquier conflicto con el que se haya encontrado como consumidor. Generalmente, el nuevo socio llega porque tiene un problema y quiere que Facua le ayude a solucionarlo. "La mayoría se queda después y sigue pagando su cuota. Pero hay quienes, gracias a nuestra ayuda, han conseguido que le indemnicen con varios millones de pesetas y luego se han ido" reconoce Sánchez.

La base del presupuesto son las cuotas de los socios. Sólo la organización de Sevilla, ingresó el año pasado 170.501 euros por este concepto. Más que por subvenciones públicas (ayuntamientos, Diputación, Junta y Gobierno), de las que Facua Sevilla, la sede de más peso, obtuvo 131.230 euros. Los responsables de Facua aseguran que de las 16 asociaciones de consumidores registradas en España la suya está a la cola de subvenciones. "A lo mejor no nos dan más porque algunas instituciones parecen considerarnos sus enemigos, cuando en realidad deberíamos ser sus aliados para evitar abusos", advierte Sánchez.

La asociación prepara ya su campaña habitual previa a la Navidad de denuncia de irregularidades en la venta de juguetes. Además, trabaja en un estudio sobre las condiciones de higiene y el cumplimiento de la normativa en bares y cafeterías de toda España. Cada día, durante varias semanas, trabajadores y colaboradores de la asociación recorren establecimientos haciéndose pasar por un cliente más. Cuando acaben con el trabajo de campo, tendrán en su mano una radiografía del estado de los bares medio país. Todo se cuece en una planta baja del barrio de la Macarena en Sevilla, donde trabajan una treintena de personas al servicio del consumidor inconformista: "Hacemos mucho, pero nos queda camino por recorrer. Aspiramos a ser el sindicato del consumidor", apunta el portavoz de Facua.

Algunos logros

- 1985. Facua denuncia a varios ayuntamientos por el cobro ilegal de las tarifas de agua. Fueron sancionados y devolvieron lo cobrado irregularmente.

- 2003. La asociación logra que Peugeot devuelva el importe de su modelo de 307 por defectos de fábrica a alrededor de 70 afectados.

- 2007. Las compañías de móviles dejan de aplicar redondeos al alza tras una batalla emprendida por Facua.

- 2007. La Guardia Civil desmantela Nutra Life, un negocio de adelgazantes fraudulentos, denunciado por la asociación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de noviembre de 2008

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