Crisis mundial | La respuesta de los países

El ICO triplica la línea de financiación para las empresas

El banco público concederá créditos para sufragar el circulante

La crisis financiera ha alejado el dinero de las empresas. Muchas compañías sufren graves problemas de financiación ante el recorte del crédito de los bancos privados. El Gobierno triplicó ayer la cuantía de las líneas de financiación del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para el próximo año. Las pequeñas y medianas empresas (pymes) podrán acceder a 28.900 millones de euros, frente a los 9.825 millones previstos para 2008. El banco público ha aumentado considerablemente los fondos para mejorar la liquidez de las empresas. La Comisión Delegada para Asuntos Económicos aprobó ayer el plan que incluye la creación de una nueva línea de financiación de circulante y una moratoria de un año en el principal de los créditos pyme concedidos por el ICO a empresas.

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El banco público, presidido por Aurelio Martínez, creará una nueva línea en 2009 con una dotación de 10.000 millones de euros para financiar el circulante de las empresas "que sean solventes y viables, pero que se vean afectadas por la actual situación de restricción del crédito". La mitad de los fondos los aportará el ICO y el otro 50% las entidades de crédito.

El banco público concederá una moratoria de un año a las empresas que tengan un crédito pyme. Estas compañías dejarán de pagar unos 5.000 millones de euros del principal del crédito que podrán destinar a financiar circulante. La línea ICO-pyme aumentará hasta los 10.000 millones. El 40% del crédito se podrá dedicar a financiación complementaria y no sólo a adquisición de activos fijos.

El ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, indicó ayer que "esta oferta de financiación está dirigida a mejorar la liquidez de pymes y autónomos". Y estimó que la ayuda supone más del 2% del Producto Interior Bruto español. Solbes, que participó en un encuentro con la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), comentó las aportaciones que hará España en la cumbre del G-20 en Washington para "revisar el sistema financiero internacional". El vicepresidente económico destacó el papel del Banco de España como supervisor del sistema financiero español. "Gracias a su modelo de previsiones ha evitado el riesgo que se ha producido en otros países", dijo.

Solbes abogó por una posición única de todos los países europeos y repasó los principios comunes: "Que ninguna entidad financiera o jurisdicción escape a una regulación apropiada o al menos a un sistema de vigilancia. Todos los territorios tendrían que estar sometidos a alguna norma de vigilancia", insistió. El vicepresidente señaló que debe "ampliarse el perímetro de regulación" pero precisó que no se trata del único camino para reorganizar los mercados porque "tampoco es bueno un sistema excesivamente regulado".

El presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa (izquierda), y el ministro de Economía, Pedro Solbes.
El presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa (izquierda), y el ministro de Economía, Pedro Solbes.EFE

Sobre la firma

Jesús Sérvulo González

Redactor jefe de Economía y Negocios en EL PAÍS. Estudió Económicas y trabajó cinco años como auditor. Ha cubierto la crisis financiera, contado las consecuencias del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, el rescate a España y las reformas de las políticas públicas de la última década. Ha cursado el programa de desarrollo directivo (PDD) del IESE.

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