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Entrevista:ERNEST MARAGALL | Consejero de Educación

"La ley de educación debe ser de todos, pero haremos un desarrollo progresista"

En vísperas de una convocatoria de paro en las escuelas hecha por tres sindicatos, el consejero de Educación se afana en sumar a CiU para que vote la ley de educación junto con el tripatito de izquierdas.

Pregunta. Estamos a pocas horas de la convocatoria de un paro en las escuelas. ¿Le quita el sueño? ¿Está preocupado?

Repuesta. La convocatoria se produce en circunstancias distintas a las de otras ocasiones.

P. ¿Porque sólo la apoyan unos sindicatos y otros no?

R. Porque es una convocatoria parcial y porque lo que captamos en el estado de ánimo que nos llega y por nuestra presencia en el territorio es interés, apasionamiento y planteamientos diferenciados pero constructivos para ver cómo mejoramos el texto de la ley y no cómo la derribamos, que es el propósito de los que convocan el paro.

"Debemos compartir que el cuatripartito en educación es un buen logro"

"La convocatoria de huelga es parcial; nosotros vemos un espíritu constructivo"

P. ¿Están abiertos a cambios usted y su grupo en el periodo de enmiendas? ¿Por ejemplo, a algunos cambios que plantean los sindicatos o las familias?

R. Estamos abiertos a toda clase de diálogo, aunque con algunos sectores hay una distancia y contradicciones muy explícitas. Por ejemplo, con los que convocan la huelga. Pero con otros estoy convencido de que podemos encontrar terrenos de coincidencia y de mejora de la ley. Pero ésta es una tarea que ahora le corresponde al Parlament, aunque nosotros podemos ayudar a lograr el máximo consenso.

P. ¿La educación puede cambiar el país?

R. Sí. Me parece una buena manera de plantearlo. Sola, no, pero puede hacer mucho si somos capaces con relacionarla con el resto de la sociedad y cambiar para bien el país.

P. Hay temas troncales en la ley, como la autonomía de los centros escolares, el mayor poder de las direcciones, la evaluación, la adscripción a zonas escolares más amplias... Sobre ellas, ¿es posible algún tipo de cambio teniendo en cuenta que a algunos no les gusta?

R. Estos temas son centrales y parte de una arquitectura de una ley necesitada de equilibrio porque unos elementos refuerzan a otros. No hay ejercicio de la auténtica autonomía sin responsabilidad en la dirección de los proyectos educativos. No hay autonomía y dirección sin un mecanismo de evaluación que garantice a la sociedad cuál es el seguimiento, el retorno que le hace la educación como servicio central del país.

P. Al final, todas las medidas deben reducir el fracaso escolar, aumentar los estudiantes que cursan bachillerato, tener más alumnos en Formación Profesional. ¿Se logrará?

R. Cuando decimos que entre los objetivos de la ley está lograr la equidad y la excelencia, estamos diciendo todo eso. Este país tiene un déficit histórico acumulado con raíces lejanas y profundas, pero ahora la educación está en condiciones de reorientarse en un sentido positivo y de plantearse cómo conseguimos que no sólo el 60% o el 65% de los chicos y chicas, como pasa ahora, sigan más allá de la enseñanza obligatoria, sino cómo llegamos al 85% o al 90%. También para aumentar el número de los que logran graduarse en ESO y de los que pueden seguir el bachillerato o la Formación Profesional. Estamos avanzando en esta línea.

P. Todo eso requiere dinero. Usted ha dicho que el gasto educativo crecerá 1.000 millones de euros.

R. No, no lo digo yo. Lo dice la memoria económica de la ley.

P. Pero en el contexto actual de crisis, ¿se podrá mantener este incremento? Hablamos de un 20% más de gasto en educación.

R. Es una decisión del Gobierno de Cataluña tomada conscientemente porque se debe dar prioridad a la educación. Serán 1.000 millones más en cuatro años y 1.500 en ocho reordenando los recursos actuales.

P. Hay una aproximación sobre la ley con CiU, que no hará enmienda a la totalidad. Una especie de cuatripartito educativo. ¿No puede eso tensar la cuerda con algunos socios como ICV, que lo están diciendo?

R. Pido que todos compartamos que el cuatripartito en educación es buen logro y que todos estemos de acuerdo en intentarlo, y no sólo defendamos posiciones propias, sino que lo hagamos teniendo presente el inmenso beneficio que supone tener una ley de educación apoyada por una amplísima mayoría y con vocación de durabilidad.

P. ¿Que sea un texto que permita gobernar a unos y a otros con la misma ley?

R. Sí, y eso requiere abandonar refugios ideológicos y generosidad, pero también respeto a las posiciones de todos. La ley debe ser para todos. Pero cuando se apruebe, nosotros haremos un desarrollo potente y progresista de aplicación como expresión de una voluntad progresista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de noviembre de 2008