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Educación derriba la guardería que cerró de un día para otro

Los 60 alumnos del centro estudian ahora a siete kilómetros

Desalojaron a los niños y al personal en pleno curso escolar. "No se puede garantizar la estabilidad del edificio", decía la circular que la Comunidad de Madrid envió a los profesores de la escuela infantil pública Valle del Oro, en Carabanchel. Eso fue el 20 de diciembre pasado; el día 21 ya tenían que estar fuera. Se suponía que la demolición era inminente por el mal estado del edificio. Pero el caso es que la piqueta no entró en el recinto hasta ayer. Diez meses después. En sábado.

Un portavoz de la Consejería de Educación atribuyó el retraso a la falta de licencia de demolición que tiene que conceder el Ayuntamiento. "Se solicitó en diciembre, pero llegó hace unos días y entonces le comunicamos a la empresa que podía empezar", explicó. La guardería Valle del Oro, que tenía 60 alumnos cuando cerró de un día para otro, ha estado todo este tiempo inutilizada. Ha sufrido varios intentos de ocupación, robos del material que quedó abandonado y un incendio, cuyos restos ennegrecidos todavía podían verse ayer entre los cascotes.

"Nos echaron de allí de mala manera", recordaba Inmaculada Gómez, que fue educadora infantil en la guardería durante más de 20 años. "Me he echado a llorar al verla caer. Suerte que no había gente...". A ella y a su marido les avisó una de las madres que llevaban a sus hijos a Valle del Oro. Viven a cinco minutos de la escuela, así que se acercaron. "Nos quedamos hechos polvo cuando la cerraron. ¡Cómo no me voy a emocionar hoy!". Inmaculada trabaja ahora en la escuela Los Chavalitos, en el distrito de Latina. A los educadores los recolocaron en centros diferentes.

Los niños, en cambio, fueron trasladados a la misma escuela infantil, Cinco Lobitos, también en Carabanchel, pero a siete kilómetros. Padres y alumnos pidieron que, tras la demolición, se construyera otra escuela en el mismo lugar. De hecho, sugirieron que se instalaran aulas prefabricadas en el patio para que los alumnos pudieran seguir con los mismos profesores mientras duraran las obras. No lo consiguieron. La diputada de IU Eulalia Vaquero sospechaba que la intención de Educación era "privatizar" el centro. Un portavoz de la consejería aseguró ayer que "lo más probable es que se haga otra escuela infantil", aunque "todavía se está estudiando".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de noviembre de 2008