Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Barcelona, sede de la Unión por el Mediterráneo

Barcelona, capital del Mediterráneo

La ciudad albergará el secretariado de la Unión por el Mediterráneo - Moratinos y Hereu se felicitan por el logro "de un sueño" que se inició en 1995

Los 43 países participantes en la Unión por el Mediterráneo (UpM) culminaron ayer en Marsella un difícil ejercicio diplomático al conseguir aunar posiciones enfrentadas y llegar a un acuerdo satisfactorio para todos del que Barcelona es la gran beneficiada. La capital catalana logró su ambición de convertirse en sede permanente de una iniciativa nacida para potenciar las relaciones entre ambas orillas mediterráneas. El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y el alcalde de la ciudad, Jordi Hereu, no cabían ayer en sí de alegría cuando ambos comparecieron, a media tarde, ante los medios de comunicación en el Ayuntamiento de Barcelona. "Personal y profesionalmente es uno de los días más importantes de mi vida", reconoció el ministro. "Es un gran día para Barcelona porque hemos conseguido entre todos, gracias a nuestra unidad institucional y civil, hacer realidad este bello sueño", remachó el alcalde.

El Palau de Pedralbes acogerá en 2009 la sede de la secretaría

Moratinos hizo un alto en el camino -antes de emprender viaje a Estocolmo- para desplazarse a Barcelona y poder brindar, con las autoridades autonómicas y locales, por el éxito conseguido. Y recordó que el germen de este proceso euromediterráneo nació en Barcelona -"una ciudad que me ha dado muchas alegrías"- en 1995. A partir de ahora desaparece la denominación Proceso de Barcelona para definirse, únicamente, Unión por el Mediterráneo. "Ya no es un proceso, sino un proyecto final", explicó Moratinos.

La secretaría permanente, que se ubicará en el Palau de Pedralbes, empezará a funcionar durante el próximo año, después de la aprobación de los estatutos de la sede. Paralelamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Generalitat y el Ayuntamiento crearán un grupo de trabajo para facilitar el arranque del proyecto y coordinar el papel que cada institución desempeñará en el secretariado, pues la UpM es un organismo de carácter supraestatal. Desde Barcelona se coordinarán los proyectos de inversión en ambas riberas del Mediterráneo, para los cuales ya hay comprometidos 10.000 millones por parte del Banco Europeo de Inversiones.

Los 43 países que integran la UpM ratificaron la candidatura de Barcelona en el plenario de ayer por la mañana, después de un principio de acuerdo alcanzado la víspera durante la cena, y después de desencallarse la posición que tendrá la Liga Árabe. Israel aceptó a última hora que la organización panárabe pueda participar en todas las reuniones. A cambio, el Estado judío ocupará una vicesecretaría general, al igual que la Autoridad Palestina. Las otras tres restantes serán para Grecia, Malta e Italia. La presidencia de la UPM la tendrá, hasta 2010, Francia, por parte de la UE, y Egipto, por el sur.

En el eterno juego de equilibrios propio de la UE, Malta obtuvo la suya como compensación por retirar La Valeta de la carrera a sede. Para Túnez, la otra aspirante, se reserva la posición de secretario general, un cargo de tres años de duración cuyo perfil personal no se definió en Marsella y que siempre ocupará alguien del sur.

3 y 4

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de noviembre de 2008