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La conexión Zapatero-Obama

El PSOE multiplica sus contactos con los demócratas - López Garrido habló en agosto con el candidato

Cuando el 27 de septiembre, en su primer debate televisado, Barack Obama reprochó a John McCain su indefinición sobre si recibiría a Zapatero en la Casablanca si los norteamericanos le elegían presidente, sabía de qué estaba hablando. Tan sólo unos días antes, el 6 de agosto, el candidato demócrata había mantenido un breve encuentro con el secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, el único miembro del Gobierno español con el que ha hablado.

Fue al final de un mitin de Obama en Indiana al que había sido invitado López Garrido. El discurso de Obama le dio a López Garrido la percha para la conversación, mantenida en presencia de dos personas de la confianza del candidato demócrata: el senador por Indiana, Evan Bayh, y el miembro de la Cámara de representantes por Idaho, Joe Donnelly. Obama defendió en ese mitin la trayectoria internacionalista del Partido Demócrata y la necesidad de las alianzas multilaterales para defender los valores democráticos.

El partido demócrata y los socialistas intercambiarán cuadros jóvenes

Este comentario de Obama le sirvió a López Garrido para resaltar la relevancia del papel internacional de la Unión Europea, y al candidato a la Casablanca para subrayar su compromiso de abandonar el unilateralismo de Bush. López Garrido informó a Obama de que España presidirá la Unión Europea en el primer semestre de 2010 y le invitó a participar en una cumbre con los Estados Unidos, a lo que el demócrata accedió.

-La esperamos en España si gana las elecciones.

-Muy bien. Allí estaré.

Fue el final de la conversación.

Este contacto tuvo precedentes. Dos meses antes, el 9 de junio, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recibía en La Moncloa a Bill Richardson, gobernador de Nuevo México y líder hispano de la confianza de Obama. Era el primer encuentro de un enviado de Obama con los socialistas españoles. Hasta ese momento, la relación de los socialistas con el Partido Demócrata se mantenía con su presidente, Howard Dean, establecida al poco de ganar Zapatero la secretaría general del PSOE, en julio de 2000.

En el encuentro de La Moncloa se repasaron puntos en los que coinciden los discursos de Obama y Zapatero, además de discutirse acerca de políticas de inmigración, la apuesta socialista por las energías renovables y algunos temas de interés para el equipo demócrata, como la influencia de España en el mundo hispano, o la experiencia española de universalización de la sanidad.

A este encuentro le siguió otro en la sede socialista de Ferraz al que acudieron José Blanco, secretario de Organización del PSOE, y Elena Valenciano, responsable del área internacional. En el encuentro, el enviado de Obama expresó su vergüenza por el trato dispensado a Zapatero por el presidente George Bush, que calificó de impropio de un aliado en la OTAN. Blanco y Valenciano precisaron que el desencuentro se había limitado a ese nivel porque las relaciones con Estados Unidos y con la embajada norteamericana en Madrid eran "excelentes". Los especialistas del equipo de Obama en asuntos latinos, Ingrid Duran y Gilberto Ocañas, reforzaron el contacto con los socialistas.

Los contactos de la delegación demócrata en Madrid culminaron en verano con la doble visita a EE UU de Blanco y Valenciano, en nombre del PSOE, y de López Garrido, del Gobierno. Además de reunirse con Richardson, Ocañas y Duran, los socialistas Blanco y Valenciano establecieron relaciones con Denis Mc. Donough, asesor de Obama en política exterior; Rahm Emmanuel, congresista de Illinois; James E. Clyburn, portavoz en el Congreso; Roger Hickey, codirector de Campaign for America's Future; Daniel Restrepo, asesor de Obama en América latina y Wendy R. Sherman. En esos contactos pusieron en común sus programas y establecieron un sistema de intercambio de cuadros jóvenes entre el Partido Demócrata y el PSOE una vez pasadas las elecciones.

López Garrido, como secretario de Estado para la Unión Europea y con la vista puesta en la cumbre de 2010 con Estados Unidos, diseña un programa sobre una alianza entre la Unión Europea y EE UU -la cual Obama eleva a categoría de "elemento estratégico"-, la reforma de las instituciones internacionales (sistema financiero y funcionamiento de la ONU) y el papel de los países emergentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de noviembre de 2008