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De alcalde a preso preventivo

El socialista José Joaquín Moya, de 58 años, uno de los alcaldes más longevos de la democracia en la Comunidad Valenciana, con 25 años al frente del Ayuntamiento de Bigastro, acaba de estrenar otra condición: es el primer regidor valenciano preso preventivo por supuesta corrupción urbanística. Moya se apresuró a despojarse de su responsabilidad institucional y, horas antes de comparecer ante la juez, que acabó decretando su ingreso en prisión, dimitió del cargo de alcalde y de concejal.

En estos cinco lustros como alcalde de Bigastro (7.000 vecinos), Moya ha dirigido los destinos del municipio guiado por un "fuerte personalismo" rayano en el caciquismo y ajeno a las elementales formas de la burocracia municipal. Esa singladura en la corporación de Bigastro ha estado acompañada por un sinfín de irregularidades, algunas de ellas claras ilegalidades, como la permuta de suelo que ha dado con sus huesos en la cárcel.

El rosario de episodios irregulares que han salpicado la carrera política de este licenciado en Económicas se remonta a los años ochenta como uno de los impulsores de la denomidada operación Nécora en la comarca de La Vega Baja (adjudicación de despachos de lotería a personas afines al partido socialista). Más adelante, a mediados de los noventa, su paso por la Diputación de Alicante en calidad de diputado de Fomento y Turismo se saldó con un agujero derivado del pago de facturas sin consignar.

Desde entonces, se dedicó de pleno al Ayuntamiento de Bigastro. Su entorno más próximo lo define "como un vividor, pero siempre atento a las necesidades de los vecinos". Esta aseveración tiene su correlato en dos datos objetivos: Moya aparece en una de los vídeos del caso Pipo's (trama de prostitución en un club de alterne de La Vega Baja en la que estaban implicados guardias civiles); y, por otra parte, los vecinos de Bigastro disfrutan de una de las mejores ofertas de servicios públicos (incluida conexión a Internet gratuita) de la Comunidad Valenciana.

En la gestión del Ayuntamiento, Moya se rodeó de un grupo de empresarios afines con los que rubricó dudosas operaciones urbanísticas relacionadas con permutas de suelo y expropiaciones. Una de estas operaciones le ha acarreado su encarcelamiento.

La dirección del PSPV ante la envergadura de la acusación a Moya ya ha acordado la suspensión cautelar de este histórico e influyente militante. El partido celebró su 25 aniversario en la alcaldía de Bigastro con un multitudinario homenaje.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de noviembre de 2008