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Los obreros que tiran Carabanchel irán sólo de día

Una comisión vigilará el derribo cinco días después del arranque de la obra

De sol a sol. La docena de empleados en el derribo de la antigua cárcel de Carabanchel trabajarán sólo durante el día, entre las 8.00 y las 18.00. Es el acuerdo al que llegaron ayer los sindicatos CC OO y UGT con la Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (SIEP), responsable de la demolición. Además, pactaron que una comisión formada por técnicos sindicales y de la obra vigile los trabajos. Ambas decisiones llegan cinco días después de que comenzara el derribo.

"Al fin se han mostrado sensibles a que el convenio se respete por encima de todo", señala Gerardo de Gracia, responsable de la construcción de Comisiones Obreras en Madrid. CC OO presentó ayer una denuncia ante la Inspección de Trabajo por las condiciones laborales y de seguridad de los trabajadores, ya que el convenio del sector no prevé el trabajo nocturno ni en fines de semana salvo en condiciones excepcionales que, a juicio del sindicato, no se producen en esta obra. "Nos han dicho que trabajaban de noche para evitar que volvieran los okupas o que se colaran los vecinos en mitad del derribo, pero no es motivo para tener a los obreros a esas horas", añade el portavoz de Comisiones.

Los dos sindicatos acudirán periódicamente a la obra. La primera visita conjunta quedó fijada para el jueves a las nueve de la mañana. Representantes de UGT acudieron ayer por la mañana a controlar los trabajos. Según Emilio González, técnico de Salud Laboral de UGT, en el interior del recinto "se garantizan las condiciones de seguridad de los trabajadores". El desplome de parte de la cúpula del pasado sábado se realizó "de manera controlada, con luz suficiente y sin peligro para los operarios". En los próximos días desarrollarán un convenio de colaboración con SIEP para fijar la fecha de futuras visitas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de octubre de 2008