Azkarraga ataca de nuevo a los jueces por dar "lecciones de democracia"

El consejero espera que el nuevo Gobierno retome la consulta tras los comicios

El consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, echó ayer más leña al fuego en el enfrentamiento abierto que mantiene con la cúpula judicial vasca al descalificar al presidente del Tribunal Superior, Fernando Ruiz Piñeiro, al que no citó, y a "parte de la cúpula judicial" por dar "lecciones de democracia e imparcialidad" al Ejecutivo. En una charla organizada en Bilbao por el Fórum Europa, el consejero y hombre fuerte de EA en el Gobierno, lejos de rebajar la tensión tras la última reunión entre magistrados del Superior y altos cargos de su departamento, les achacó la responsabilidad de la tensión existente. Así recordó que la democracia y la imparcialidad se construyen cada día "y hay quien no lo está demostrando".

El titular de Justicia abunda en las críticas al pacto presupuestario

El enfrentamiento que vienen arrastrando desde hace meses, y en particular desde la apertura del caso Ibarretxe, el consejero y la cúpula del Superior se agudizó el pasado día 9 en la apertura del año judicial. Ruiz Piñeiro exigió en su discurso a los poderes públicos que garanticen de forma efectiva los derechos individuales y "respeten y hagan respetar la ley con todas sus consecuencias" para lograr la desaparición de la violencia. Azkarraga tachó las palabras de Ruiz Piñeiro de "insultantemente políticas" nada más finalizar aquel acto.

El consejero reconoció ayer que tanto conflicto "no es deseable", pero se remontó en el tiempo para sostener que la situación que no la ha creado el Ejecutivo. "Este Gobierno no sienta al lehendakari en el banquillo por una actuación estrictamente política. Quien lo sienta es el Superior. Este Gobierno no hace declaraciones públicas sobre temas tan delicados como la seguridad en el Palacio de Justicia", criticó. Aludía así a la información revelada por EL PAÍS el pasado día 18 sobre la reunión secreta entre magistrados del Superior y altos cargos de Justicia para debatir sobre seguridad tras los últimos atentados de ETA a los juzgados.

Azkarraga atribuye todo este conflicto a un intento de instrumentalización política de la justicia. "Se intenta controlar la acción de los jueces y lo que sucede es que hay algunos jueces [en clara alusión a Ruiz Piñeiro] que intentan hacer política". Para el consejero no hay ninguna duda de que la que sale perjudicada con ello es la democracia. Por ello, calificó de inadmisible que desde "parte la cúpula judicial" vasca "se nos quiera dar lecciones de imparcialidad y democracia. Eso hay que demostrarlo día a día y, desgraciadamente, hay quien no lo está demostrando", concluyó.

El dirigente de EA se mostró además deseoso de que las elecciones de marzo alumbren un nuevo Ejecutivo de marcado carácter nacionalista que abra "un nuevo camino" en torno a la consulta. Pese a que el Tribunal Constitucional la haya anulado, el titular de Justicia la defendió, porque "no es ningún fetiche, sino una propuesta en clave de futuro". En ese contexto argumentó: "Aunque fuerzas políticas y familias mediáticas hagan piña en su descrédito, estoy convencido de que estamos ante una herramienta válida y de futuro".

Azkarraga abundó además en las críticas que viene lanzando su partido al acuerdo cerrado entre sus socios del PNV y el PSOE para los Presupuestos Generales del Estado. El acuerdo "se burla de la ley", sostuvo ayer, al traspasar la competencia de I+D+i no porque forme parte del listado de transferencias pendientes del Estatuto de Gernika, sino a cambio "de unos votos en el Congreso".

En su opinión, si es una competencia exclusiva, como indica el Estatuto, en coordinación con el Estado, "bienvenida sea. Ahora bien, si viene como una competencia concurrente y por lo tanto todos hacen de todo aquí, no es lo que recoge el Estatuto". En ese caso apostó porque sea al final el Gobierno vasco quien analice cómo se produce la transferencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 23 de octubre de 2008.