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Dos tercios de los nuevos posgrados carecen del sello de calidad

Más de 900 'masters' oficiales que ya se imparten tendrán que evaluarse este curso

J. A. Aunión

Calidad y excelencia son palabras repetidas hasta la saciedad en el proceso de reforma en el que están inmersas las universidades. Sin embargo, poco más de un tercio (el 36%) de los masters oficiales y doctorados adaptados a Europa que se impartieron el año pasado contaban con un informe positivo de la Agencia de Calidad (Aneca) o de alguna de las agencias autonómicas, creadas precisamente para estos menesteres. Así lo pone de manifiesto el estudio La evaluación de la calidad en las universidades 2007, elaborado por Aneca y las agencias de calidad de las comunidades.

Hasta ahora no ha sido obligatorio este informe para que una comunidad aprobase un master oficial, pero la mayoría de ellas han pedido informes a las agencias de calidad, aunque haya sido en muchos casos a medias, es decir, que "o no lo han hecho para todos los títulos que han autorizado o han autorizado títulos con un informe negativo del organismo", dice el texto señalando explícitamente a Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana.

Cataluña ha hecho oficiales programas que tenían informes negativos
Las agencias públicas no han examinado ningún posgrado madrileño
Hasta ahora, el 75% de los títulos presentados ha pasado la prueba
El proceso no afectará a los alumnos que han empezado el curso
Consulta el informe 'La evaluación de la calidad en las universidades 2007'

De los 2.644 títulos de posgrado que habían autorizado las comunidades en 2007 (1.784 masters y 860 doctorados), sólo un 45% habían pasado por un proceso de evaluación de calidad por parte de esos organismos. Si nos quedamos sólo con los que, además de pasar por el proceso, han tenido una evaluación positiva, la cifra se queda en ese 36%, es decir, 813 títulos de master y 130 de doctorado.

Hay autonomías que, de hecho, no han solicitado ni una sola evaluación a las agencias. Es el caso de la Comunidad de Madrid, con 463 masters en 2007-2008, Castilla-La Mancha (3), La Rioja (2) y Murcia (93). Aunque esta última, afirma el coordinador de Innovación de Aneca, Eduardo García, ya ha comenzado. Todas esas titulaciones, además del resto que no han recibido evaluación positiva de las agencias, tendrán que examinarse este curso para seguir siendo oficiales el que viene. Así, de los 971 masters que tendrán que hacerlo, casi la mitad son los madrileños.

No se puede hacer un cálculo de cuántos programas aprobarán y cuántos suspenderán, pero hasta ahora, uno de cada cuatro de los presentados a las agencias ha recibido evaluación negativa. Teniendo en cuenta, sin embargo, que cada vez les están llegando las propuestas mejor preparadas, dice el informe de Aneca. En cualquier caso, se pueden señalar algunas carencias comunes en las solicitudes, por ejemplo, que el título del master no esté en consonancia con su contenido, algo muy importante, dice el texto, para señalar su orientación profesional (académico-mixto o de investigación). Además, también hay muchas ocasiones en las que no queda clara la responsabilidad de la universidad, del centro o de los departamentos para garantizar los recursos humanos y materiales necesarios.

De ese modo, tendrán que ser evaluados de nuevo los 252 masters que las comunidades han aprobado a pesar de no contar con una puntuación positiva de la agencia de calidad correspondiente. Esto ha ocurrido, por ejemplo, en Cataluña, donde ha habido posgrados que la Generalitat ha aprobado a pesar del suspenso previo por "motivos estratégicos", aseguran fuentes de la agencia catalana de calidad (Aqu). Otra fuente distinta del mismo organismo confirmó la cifra que ofrece el informe de que aproximadamente un 22% de los masters catalanes fueron aprobados sin ese informe positivo.

En Andalucía, asegura el estudio, "aproximadamente el 82,5%" de los de masters autorizados (183 en 2007-2008) "no cuentan con un informe de evaluación positiva". La Consejería de Innovación andaluza, sin embargo, asegura que "todos los posgrados aprobados desde 2005 han contado con la evaluación positiva", dijo un portavoz a este periódico a pesar de que la Agencia Andaluza de Evaluación (Agae), organismo adscrito a esa consejería, también ha participado en la elaboración del trabajo. También señalan el caso de la Comunidad Valenciana, con el 15,5% de los masters aprobados en las mismas condiciones. Le ponen buena nota a Castilla y León, dónde "sólo han sido autorizados los títulos de master que cuentan" con ese visto bueno.

Conviene dejar claro que, a pesar de no contar con esos informes positivos, todos esos masters son absolutamente oficiales e igual de válidos que todos los demás. Hasta ahora. Todos ellos, al menos unos 1.400 masters oficiales y doctorados que no lo habían hecho hasta el curso pasado, tendrán que someterse al proceso de evaluación para poder seguir siéndolo. Así lo dice una resolución del pasado verano del Ministerio de Ciencia e Innovación. Los masters tendrán que hacerlo inmediatamente. Con los doctorados no está tan claro y es posible que haya más margen.

Para los alumnos que ya han empezado un master oficial, este proceso no tiene consecuencias. En el peor de los casos, es decir, que el master dure dos años y el curso que viene la evaluación de su título sea negativa -hay un proceso previo en el que la universidad puede subsanar los errores o carencias que detecte la agencia de calidad-, el estudiante obtendrá un título que seguirá siendo oficial, auguran fuentes del Ministerio de Ciencia e Innovación, ya que no se puede aplicar la normativa "con efectos retroactivos negativos". Sin embargo, lo que está claro es que en los años siguientes no se podría volver a ofrecer ese master como oficial.

En cualquier caso, quedarán unificados los criterios para la aprobación de todos los títulos adaptados a Europa, tanto de los grados, que sustituirán completamente dentro de dos cursos a licenciaturas y diplomaturas, como los masters oficiales y los doctorados. En ese espacio europeo de universidades, el trabajo de las agencias de calidad se hace fundamental, señalan todos los documentos sobre el proceso, para garantizar la validez de los títulos de un país en todos los demás.

Un grupo de estudiantes se examina en una universidad pública.
Un grupo de estudiantes se examina en una universidad pública.ANXO IGLESIAS

Doctorados y papeles

Si ha habido una crítica a los procesos que han puesto en marcha las agencias de calidad, es la burocracia, el papeleo que conllevan la evaluación de los títulos, de los aspirantes a una plaza de profesor universitario (ambos, ya obligatorios) o el resto de servicios que ofrecen a los campus. El coordinador de Innovación de Aneca, Eduardo García, admite que probablemente tenga que ver ese papeleo con la escasez de doctorados que se han presentado para obtener una mención de calidad -tres de cada diez-, un distintivo que existe desde 2006 y que, además de dar un mayor atractivo al título, también suma puntos a la hora de obtener subvenciones públicas.

"Puede ser por el papeleo, pero también porque creen que no lo van a obtener", dice García. Sea por la primera o la segunda causa -para ganar la mención se tiene en cuenta el número de tesis leídas dentro de ese programa y las publicaciones de sus estudiantes en los últimos cinco años, o el historial investigador de los profesores-, el caso es que se presentan muy pocos a pesar de que el 75% de los que lo han hecho ha conseguido finalmente la mención. En definitiva, sólo 612 de los más de 2.742 doctorados tienen mención de calidad, según el informe 2007 sobre la calidad de las universidades.

El texto también señala otro viejo problema del sistema español: la elaboración y el acceso a toda la información y las estadísticas: "La evaluación de la calidad en las universidades se asienta en buena medida en la existencia de datos e informaciones válidas y contrastadas; sin ellos, cualquier valoración será, sin duda, puesta en cuestión. En este sentido, las agencias de evaluación y las propias universidades necesitan dotarse de sistemas de información fiables y accesibles sobre sus actividades, de modo que a partir de ellos puedan valorar y ser valorados por terceros".

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Sobre la firma

J. A. Aunión
Reportero de El País Semanal. Especializado en información educativa durante más de una década, también ha trabajado para las secciones de Local-Madrid, Reportajes, Cultura y EL PAÍS_LAB, el equipo del diario dedicado a experimentar con nuevos formatos.

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