El pleno de A Coruña aprueba el proceso para retirar la simbología franquista

La ciudad mantiene 30 nombres de calles y una decena de símbolos de la dictadura

Un año después de la aprobación de la Ley de la Memoria Histórica, que obliga a la retirada de todos los símbolos y honores a los sublevados en 1936 o que fueron protagonistas de la represión posterior durante la dictadura, el Ayuntamiento de A Coruña aprobó ayer el método para limpiar calles y edificios de los símbolos y nombres del franquismo. A Coruña tendrá que cambiar 30 nombres de calles y retirar una decena de símbolos de la dictadura, según el cómputo de la Comisión da Memoria Histórica.

Según la propuesta del alcalde, el socialista Javier Losada, se hará en el seno de la Comisión de Honores y Distinciones, asesorada por expertos designados por los tres grupos políticos de la Corporación, de acuerdo con la representación que tiene cada uno.

Los tres grupos, PSdeG, PP y BNG, en el poco más de cuarto de hora que duró el debate, reiteraron las posturas respectivas que vienen manteniendo hace años, aunque con argumentos y sentidos de voto distintos. Los socialistas durante todos sus mandatos anteriores habían rechazado las propuestas de retirar honores a los sublevados. En la anterior legislatura, se opuso el entonces alcalde, Francisco Vázquez, días después de que un congreso federal del PSOE se pronunciara a favor de la retirada. Meses más tarde, su sucesor, Javier Losada, había calificado una propuesta del BNG en ese sentido como "propia de una mente enferma de odio". En esta legislatura, de coalición PSdeG-BNG, el gobierno local ha ido eliminando discretamente algunos símbolos.

El portavoz socialista, Carlos González Garcés, pidió el voto afirmativo en aras del consenso y reiteró que el ayuntamiento coruñés había sido "pionero" en el reconocimiento de las víctimas, al dedicarle una veintena de calles a represaliados, desde Casares Quiroga a Alexandre Bóveda. El PP votó en contra al no serle aceptadas dos enmiendas: una para recortar las atribuciones del alcalde sobre la comisión de expertos y otra por su desacuerdo con el lapso temporal objeto de la ley, desde 1936 a 1977. "De 1936 a 1939 gobernó en España don Manuel Azaña, presidente del Gobierno de la República. Desde 1975, el presidente del Estado es el Rey Juan Carlos", argumentó el portavoz del PP, Juan de Dios Ruano.

Garcés le recordó que hasta 1977 en que se proclamó la Constitución, España se rigió por las leyes franquistas, y que en julio de 1936, "el alcalde elegido democráticamente fue sustituido por uno que entró con una pistola en el Ayuntamiento". El portavoz del BNG, Henrique Tello, que recordó que su grupo llegó a realizar, sin resultado alguno, 26 propuestas para la retirada de símbolos y honores, espetó al PP: "O se está con las víctimas o se está con los verdugos. Nosotros estamos con las víctimas, ustedes sabrán con quién".

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