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Reportaje:

Las dos caras de Rumania

La diáspora rumana en Europa y América del Norte plantea los problemas de los emigrados al presidente Traian Basescu en Alcalá de Henares

Alcalá de Henares

Alexandra, rumana, de 20 años, lleva 11 viviendo en Alcalá de Henares. Vino de niña, con sus padres, y obtuvo entonces el permiso de residencia. Ha estudiado hasta acabar Bachillerato. Ahora quiere trabajar. Legalmente, no puede. "No me dan el permiso de trabajo por culpa de la moratoria y no puedo hacer nada más que esperar, ni siquiera puedo apuntarme al Inem", lamenta. Sólo puede ganar dinero trabajando en negro.

Se quedó con las ganas de presentar su caso al presidente rumano, Traian Basescu, ayer en el Foro de Asociaciones de Rumanos de Europa y América del Norte. Por la mañana, el presidente respondió a media hora de preguntas de sus conciudadanos emigrantes, que son la población extranjera con más peso demográfico de la región. Muchos, preocupados por la posible prolongación de la moratoria o por la lentitud de las embajadas y los consulados rumanos.

Basescu tampoco cree en la efectividad de la moratoria, que permite a los miembros de la Unión Europea restringir la libre circulación de ciudadanos de los últimos países en incorporarse a la Unión. En España, respecto a Rumania, se anunció para dos años, por lo que finalizará previsiblemente en diciembre. Para Basescu, la moratoria sólo sirve para incrementar el número de personas que trabajan en la economía sumergida.

Mihaela, de 42 años, llegó a España hace 12 y trabaja en el servicio doméstico. "Sólo hace cinco años que lo hago legalmente, con contrato", explica. De lo que gana, envía parte a su hijo, en Rumania. En 2007, los rumanos de la región enviaron remesas de casi 303 millones de euros.

Los gitanos rumanos, cerca de 20.000, hacen fruncir el ceño a sus compatriotas. "Son delincuentes. Dan mala fama a los rumanos", asegura Verónica Pintea, rumana afincada en Madrid desde hace 15 años, "no colaboran a que nos integremos sin problema". Las asociaciones rumanas de esta etnia defienden que hay ladrones rumanos que no son gitanos, como los implicados en bandas organizadas de robo o prostitución. Para Basescu, los rumanos gitanos se integraron bien en Irlanda o España.

Frente a la delincuencia, el trabajo. Más de 77.000 rumanos de los 200.112 residentes en la región están dados de alta en la Seguridad Social. De ellos, cerca del 20% son autónomos. "Con la moratoria, muchos se hacen empresarios porque es la única opción que les queda para trabajar legalmente en España, gracias al certificado de ciudadano comunitario", explica Gheorghe Gainar, de la Asociación de Integración del Pueblo Rumano de Alcalá. El número de rumanos en la región ha crecido en 4.436 personas entre enero y mayo de 2008, según la Consejería de Inmigración.

"El 30 de noviembre se celebran elecciones en Rumania y el Gobierno sabe ver que la comunidad emigrante supone muchos votos", comenta Gainar sobre la visita de Basescu. Pero los emigrantes del país de Ionesco agradecieron este gesto del presidente. "Hemos pedido que se reinvierta en consulados para mejorar los trámites de los emigrantes", explica Gainar. "Enviamos a Rumania mucho dinero en remesas y querríamos alguna compensación hacia los emigrados por parte del Gobierno", añade.

Presencia rumana

- Censados en la región: 200.112 (18,4% del total de población extranjera).

- Aumento de la población rumana durante 2008: 4.436 personas.

- Afiliados a la Seguridad Social: 77.029; el 20% está en régimen de autónomos.

- Gitanos rumanos: 20.000 (estimación nacional).

- Fin de la moratoria para permiso de trabajo: enero de 2009.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de octubre de 2008

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