Crisis financiera mundial

Goldman Sachs consigue un balón de oxígeno de 10.000 millones de dólares

La entrada de Warren Buffett en el banco supone un espaldarazo al 'plan Bush'

Warren Buffett esperó, esperó y esperó hasta que llegó el Pearl Harbour financiero, como califica el magnate al caos vivido la semana pasada. Y cuando vio que el Departamento del Tesoro salía al rescate del sector financiero, el inversor con más éxito de Wall Street aportó un balón de oxígeno a Goldman Sachs, que ayer recaudó 10.000 millones de dólares (unos 6.800 millones de euros) de una tacada.

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El parqué escucha a Buffett cuando habla, y más aún en medio de tanta confusión. El inversor estadounidense tiene una cantidad ingente de efectivo para movilizar, y ayer dijo que los bancos representan una oportunidad para invertir a través de su brazo financiero, Berkshire Hathaway. Goldman, dice, es la mejor firma de Wall Street.

"El precio, el momento y la gente son los adecuados; por eso decidí firmar el cheque", explicó ayer a la CNBC, "es una entidad extremadamente bien gestionada". Otras firmas acudieron buscando su ayuda, pero Buffett declaró vivamente su amor por Goldman porque le lanzaron una propuesta que consideró "correcta". Sus acciones subían un 4%.

En este matrimonio entre los dos gigantes, Buffett se hará con títulos preferentes del banco por 5.000 millones, que le aportarán un dividendo del 10%. Y se reserva el derecho para adquirir durante cinco años acciones por un valor similar a un precio de 115 dólares, lo que le dará el 10% del control de la firma. Goldman puso además en venta 40,65 millones de acciones a 123 dólares, con lo que recaudó otros 5.000 millones.

La inyección de capital en Goldman Sachs se anunció un día después de que la entidad dejara de funcionar como banco de inversión. Morgan Stanley dio el mismo paso para preservar su independencia, tras la desaparición de Bear Stearns, Lehman Brothers y Merrill Lynch, y llegó a un acuerdo con Mitsubishi UFJ por el que le inyectará 8.500 millones de dólares. (Morgan Stanley parece haber descartado, en cambio, una posible fusión con Wachovia).

Si Warren Buffett hubiera ejecutado ayer esa opción de compra, habría ganado 300 millones. La maniobra se interpretó como un voto de confianza al sector financiero. Pero el inversor dejó claro que no habría movido un dólar si no confiara en que el Congreso de EE UU dará su respaldo al plan del secretario del Tesoro, Henry Paulson, para comprar activos contaminados por la crisis hipotecaria por valor de 700.000 millones de dólares.

Buffett dijo que, aun entendiendo la rabia del contribuyente, haría lo mismo si estuviera en el lugar de Paulson, y destacó del ex presidente ejecutivo de Goldman que "tuviera la imaginación" para poner una propuesta sobre la mesa. Es más, recomendó al próximo presidente de EE UU, sea John McCain o Barack Obama, que le mantengan en el cargo durante un año.

"Estuvimos muy cerca del precipicio y el mercado no puede permitirse otra semana como la pasada", remachó. Y en línea con lo expresado por el propio Henry Paulson y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, cree que el Tesoro puede ganar dinero con esta operación si se ejecuta de la manera adecuada. La relación de Buffett y Goldman viene de lejos, y el nombre del banco aparece como asesor en operaciones orquestadas por el inversor como la compra de una participación mayoritaria en el conglomerado industrial Marmon Holdings. También aportaron financiación al plan de compra de Mars sobre Wrigley.

La última vez que el inversor metió su dinero en el mundo de los bancos no le fue tan bien como esperaba. Inyectó 700 millones de dólares en Salomon en 1987, que acabó con una fusión no deseada. Buffett ayudó al Tesoro a hacer limpieza en la firma, donde ejerció como presidente interino, tras verse azotada por un escándalo.

Los analistas de Solaris Asset Management creen que la apuesta de Buffett va más allá de la supervivencia de Goldman Sachs, ya que el inversor "además sabe que será muy próspera en este nuevo mundo". Fred Smith, consejero delegado de Fedex, cree que acciones de este tipo animarán a otros inversores a empezar a mover su dinero y contribuirá a recuperar la normalidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de septiembre de 2008.

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