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Hacienda sugiere que retrasará la mejora de la financiación por la crisis

Ocaña considera pactar ahora el nuevo sistema y no aplicarlo hasta más adelante

El Gobierno dio ayer dos malas noticias a las comunidades autónomas. La primera, que Hacienda se plantea retrasar la introducción de las mejoras económicas que fije en el nuevo sistema de financiación autonómica hasta que las arcas del Estado vivan un mejor momento, porque la crisis económica mengua su capacidad de maniobra. La segunda mala noticia es que los anticipos solicitados por los Gobiernos autónomos a cuenta de los ingresos del año 2008 no se abonarán, debido a que la recaudación es inferior a lo que se preveía.

El número dos de Hacienda plantea una aplicación "gradual"

El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, aprovechó la presentación de las cuentas del Estado hasta el mes de agosto, que dibuja una línea de déficit creciente, para lanzar ese doble aviso. Según dijo Ocaña, una cosa es pactar las reglas de la financiación y otra llevar a la aplicación práctica las novedades que hayan sido acordadas. "Seguimos adelante, pero lo que se acuerde tiene que ajustarse a las necesidades presupuestarias", zanjó.

De esta forma, el número dos de Solbes viene a alejar la expectativa de que las comunidades reciban dinero adicional del Estado el próximo año, a pesar de que esté ya pactado para ese momento el nuevo sistema de financiación que, ha abierto una guerra entre comunidades sobre los criterios que deben primar a la hora de aplicar la solidaridad de las autonomías con mayores recursos.

Ocaña empleó el término "gradualidad" para aludir a su propuesta, que CiU rechaza de plano. Y quizá para contener por anticipado la polvareda que puede generar en unas comunidades autónomas ávidas de recursos, concluyó: "Las comunidades entienden la situación".

Con esa propuesta, el Gobierno consigue salvar el compromiso de que el sistema de financiación estará vigente el año próximo, pero se libera de la parte más espinosa: abonar ese dinero en un momento de crisis. El Estatuto catalán daba de plazo el pasado 9 de agosto para un acuerdo sobre el nuevo sistema.

Las comunidades tampoco deben esperar más dinero por los ingresos fiscales de 2008. La ley establece que cuando la recaudación del Estado supera lo previsto, las comunidades pueden pedir anticipos. Con el impacto de la crisis en las arcas públicas, lo más probable es que las sumas ya entregadas superen lo que les corresponde, por lo que Hacienda no quiere inyectar más. En total son 12 comunidades (las de régimen común excepto Cantabria, Galicia y Canarias), que han solicitado 3.000 millones de euros.

En cambio, los ayuntamientos sí recibirán 445 millones que les debía el Estado desde 2007. Más allá de ese acuerdo, los socialistas votaron ayer en el Congreso en contra de una moción del PP que pretendía vincular los acuerdos para la financiación autonómica y local.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de septiembre de 2008