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CARTAS AL DIRECTOR

Memoria histórica

En relación con la polémica suscitada por la decisión del juez don Baltasar Garzón, indudablemente para distraer la atención sobre otros temas que nos afectan más directamente, no puedo dejar de exponer lo siguiente:

Al inicio de la Guerra Civil fusilaron a mi abuelo y tío materno en Granada (zona nacional). Por otra parte, cuando esto sucedía, mis padres y yo nos encontrábamos en Almería, que pertenecía a la otra zona. Pues bien, mi padre tuvo que huir apresuradamente porque le buscaban para asesinarle, dejándonos a mi madre y a mí escondidos en casa de unos amigos. A partir de este momento podría narrar las calamidades, hambre, enfermedad, miseria y todo lo que tuvimos que soportar durante los tres años que duró el conflicto, vagando sin recursos de un sitio a otro por los campos de Dalías y otros parajes de Almería, sin conocer el paradero de mi padre y ni tan siquiera si seguía vivo o no.

Acabada la guerra, mi padre nos recogió y volvimos a Granada, donde mi madre se encontró con la terrible noticia de la muerte de su padre y hermano. Por entonces ella contaba 32 años, aunque aparentaba más de cincuenta. Yo, por la carencia de productos lácteos y una muy deficiente nutrición, padecía importantes deterioros en mi desarrollo.

Y mire usted, señor Garzón, maldita la falta que me hace que me entreguen unos cuantos restos óseos que no sabría a ciencia cierta si eran los de mi abuelo y tío. Por otra parte, ¿podré volver a disfrutar con esto de su compañía? ¿me hará olvidar las penurias pasadas? Creo que su tumba está ahí, entre Víznar y Alfacar, donde reposan desde aquel fatídico día del año 1936. Todo lo demás es política y deseos de actualizar, no entiendo muy bien por qué, las diferencias que nos condujeron a esos incalificables sucesos.

Dejemos las cosas como están, olvidemos rencores y odios, y dediquémonos a mejorar nuestro futuro con políticas adecuadas y ausencia de demagogias.- Antonio Muñoz Jiménez. Granada.

¡Olé por el juez Garzón! ¡Olé por los familiares de los desaparecidos en la Guerra Civil española! Una española más te pide auxilio. No me mueven el rencor ni el resentimiento personal. Me mueve el recuerdo de mi padre, ya muerto y enterrado en un lugar que no viene al caso.

Mi padre que fue un hombre bueno, humilde, honrado, trabajador y noble donde los hubiera. Nos educó en el orden y en el bien, a mis hermanos y a mí, y es por su memoria por lo que me solidarizo con estas personas que sólo desean saber dónde está su ser querido. Mi padre fue un hombre del pueblo llano que luchó junto a los suyos por la libertad y contra la opresión, ¿es eso malo? Me contaba muchas cosas sobre la guerra, eso lo viví de bien pequeñita. Estuvo preso y tuvo suerte con la amnistía. Pero eso no es lo que me mueve. Lo hago por la memoria de mi padre, creo que a él le habría gustado.

¡Ánimo, señor Garzón! Se lo da la hija de un republicano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de septiembre de 2008