La UE deja abierta la puerta a Ucrania

Bruselas ofrece a Kiev un acuerdo de asociación que se firmará en 2009

La UE reconoció ayer a Ucrania como "país europeo que comparte con los países de la UE historia y valores", y le ofreció un acuerdo de asociación que promete estrechar las relaciones bilaterales, aunque no garantice su futura integración en el club. "Es lo máximo que podíamos ofrecer", manifestó Nicolas Sarkozy, presidente de turno de la UE, tras reconocer las diferencias sobre el particular en la Unión. "Lo de hoy es un éxito absoluto", afirmó el presidente ucranio, Víktor Yúshenko, quien hizo notar cómo todos los países que han suscrito históricamente un acuerdo de asociación han acabado por integrarse o estar en vías de integración en la UE.

Con el temor de que Rusia pueda algún día intentar en Ucrania alguna operación semejante a la del mes pasado en Georgia, Sarkozy enfatizó que "la integridad territorial de Ucrania es absolutamente innegociable".

"Lo de hoy es un éxito absoluto", afirma el presidente ucranio

Esta cumbre UE-Ucrania venía precedida por la expectación generada por un mes de inesperada tensión geoestratégica en la zona, tras los cinco días de guerra ruso-georgiana de agosto, vinculada, entre otras cuestiones, con la promesa de integración de Georgia en la OTAN, promesa realizada al mismo tiempo que a Ucrania en la cumbre aliada de Bucarest, el pasado mes de abril.

Francia fue entonces uno de los principales motores del esfuerzo para dejar esperando a Ucrania y Georgia fuera de las murallas aliadas, pero Sarkozy es un ferviente creyente en la europeidad de Ucrania y ayer pudo coronar sus íntimas creencias entreabriendo las puertas a Kiev. "La UE ha querido reafirmar la europeidad de valores de Ucrania", dijo el presidente francés antes de reiterar con placer que "es la primera vez que se usa tal vocabulario" en las relaciones bilaterales.

A esa conclusión se ha llegado tras arduas discusiones. La oferta del acuerdo de asociación es fruto de un compromiso entre quienes se oponían a conceder a Ucrania una incuestionable perspectiva europea, palabras mágicas que conllevan explícitamente la futura integración, y quienes reclamaban con fuerza tal perspectiva. Entre los recelosos, Alemania, Italia, los países del Benelux y España; enfrente, los hermanos que sufrieron el yugo soviético, Suecia y un Reino Unido que puja por toda ampliación posible. "Es un paso sustancial", dijo Sarkozy. Según él, el acuerdo que se está negociando, y podría firmarse en la segunda mitad de 2009, "no cierra ninguna puerta" a Ucrania. Una fuente comunitaria abundó en esa idea: "Es una perspectiva europea implícita, porque la situación no está para ser explícito. Ucrania atraviesa una situación interna difícil y la falta de estabilidad interna es disuasoria".

La palabra "perspectiva" tiene tal calado taumatúrgico en la jerga comunitaria, que en el comunicado final, unos y otros "se alegran ante la perspectiva de ver sus relaciones profundizarse aún más en el futuro".

El hecho de que aun en esas circunstancias adversas (constantes enfrentamientos políticos internos en Kiev, posibilidad de que el partido prorruso se integre en una coalición gubernamental anti-Yúshenko, temidas elecciones adelantadas que no harían sino agudizar las tensiones, además de la presión rusa en la vecina Georgia), una UE que aborrece la inestabilidad haya optado por el camino hacia delante, revela la reencontrada clara voluntad política comunitaria de ser un elemento con influencia en la zona.

Sarkozy señaló que la UE quiere acabar con siglos de inestabilidad en la región. Una inestabilidad "que no empezó el pasado 7 de agosto", precisó, en referencia al estallido de la guerra entre Rusia y Georgia a raíz de las ansias separatistas de las regiones georgianas de Osetia del Sur y Abjazia. Sarkozy hizo notar que la vocación de la futura Asociación Oriental, nacida como respuesta de los países de la zona a la Unión por el Mediterráneo, es "dar estabilidad y seguridad a la región".

"No va dirigida contra nadie", alertó. "Con Rusia queremos tratar con la política y la diplomacia, no con lo militar", lo que mantiene en el aire la potencial integración en la OTAN de Ucrania y Georgia, instigada por Estados Unidos. Los aliados deben decidir en diciembre sobre el caso. España, que se alineó con Francia y Alemania en Bucarest, esperará para pronunciarse.

En lo que fue claro Nicolas Sarkozy fue en transmitir el apoyo europeo a la integridad ucrania: "Ayer [por el lunes] en Moscú no percibimos ni la más mínima señal de que vaya a plantearse". En abril, el entonces presidente ruso, Vladímir Putin, habló de la fragilidad de Ucrania y de cómo un acercamiento a Occidente podría generar tensiones secesionistas. El punto crucial es Crimea, territorio de mayoría rusa cedido por el Kremlin en 1954 a Ucrania y base de la flota rusa del mar Negro hasta 2017.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 09 de septiembre de 2008.

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