"Los de Abando eran como críos"

4 de diciembre de 1999. Santiago Pérez, concejal del PP en la localidad vizcaína de Portugalete, recuerda perfectamente el primer día que tuvo que ir con escolta. "Era el cumpleaños de un amigo". Pero ha perdido la cuenta del número de protectores. "Tuve tres o cuatro que aguantaron hasta dos años, pero terminaron cambiando de oficio". En general, se muestra conforme con ellos, aunque guarda una anécdota de alguno: "Una vez fuimos a El Corte Inglés y le dije a uno de los escoltas que tardaría cinco minutos. Cuando volví no estaba. Su compañero no sabía nada de él. Al tiempo llamamos al centro de control y apareció con bolsas de supermercado en las manos. Se fue a hacer la compra, pensaba que le daba tiempo".

Pérez fue el primer sorprendido cuando presenció cómo Carlos de Jesús a se lió a tiros con el vigilante César Carmona en la estación de Abando. "No se le veía venir. Llevaba unos días protegiéndome. Y ya había estado conmigo semanas atrás. Era muy atento y educado", recuerda. Cuando empezaron los disparos, el otro escolta lo puso a resguardo. "¿Qué coño está pasando?", preguntó Pérez. "Estos dos son como críos, están fuera de sí", respondió el otro escolta. Queda por saber qué chispa pudo crear semejante incidente, que terminó con el vigilante y un viandante heridos. "De momento, a nosotros no nos consta que ambos hubiesen coincidido trabajando", aseguraron fuentes de la defensa del escolta, imputado por el tiroteo, al igual que el vigilante.

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