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Catástrofe aérea en Madrid

Cientos de vuelos sufren retrasos y cancelaciones

El siniestro de Barajas tuvo un efecto dominó en otros aeropuertos europeos y españoles

Barajas no sólo es un aeropuerto de destino, o de partida, también es un gran centro de conexiones. Por ello, dos horas de interrupción en un aeródromo como el de Madrid, el cuarto de Europa, tiene un efecto dominó y se traduce en cancelaciones y retrasos en los aeropuertos de gran parte del mundo.

Ayer los pasajeros afectados por las alteraciones derivadas del terrible accidente aéreo se contaron por miles, tantos como los que cada día pasan por un centro con una media de 1.200 operaciones. Porque a Madrid llegan por avión muchos viajeros españoles cuyo objetivo es tomar otro vuelo a un destino más lejano.

Algunos pasajeros de Spanair rechazan volar y piden el dinero del billete

Las anulaciones y demoras se han centrado en rutas europeas

La confusión generada tras el accidente fue mayúscula. Fuentes de AENA en Barajas no podían concretar anoche el número de vuelos afectados, ya fuera por cancelación y retraso, ni sus destinos, dado el caos generado por el incidente. Pudieron confirmar que a las 22.30 habían operado 1.009 de los 1.258 vuelos de llegada y salida programados. En general se produjeron más retrasos que cancelaciones en los vuelos a Madrid en los aeropuertos, aunque fueron decenas, según el balance de varias compañías aéreas que operan en Madrid. Por la noche, Barajas funcionaba con normalidad en llegadas aunque en salidas operaba una sola pista.

A la misma hora en que el avión de Spanair se estrelló cuando intentaba despegar, un vuelo de British Airways con destino a Londres-Heathrow tenía previsto la salida y se retrasó varias horas. Es sólo un ejemplo. Así ocurrió con la mayor parte de vuelos. Barajas quedó parcialmente paralizado durante casi dos horas después del siniestro, ocurrido sobre las 14.45. Sólo tomaban tierra algunos aviones: si la capacidad es de 45 aterrizajes por hora, durante las primeras horas sólo lo hacía alrededor de una veintena.

Según AENA, no se tuvieron que desviar vuelos a otros aeropuertos, los aviones que ya habían partido de su destino aterrizaron y los que no habían despegado, permanecieron en su aeropuerto base a la espera de poder llegar a Madrid. A las dos horas comenzaron los despegues a cuentagotas, y una de las pistas permaneció cerrada. Además de las cancelaciones, los retrasos fueron generalizados.

Iberia y Air Nostrum cancelaron 23 idas y vueltas a varios destinos en Europa (París, Londres, Tolousse y Milán, entre otros) y en España (Jerez, Granada, Pamplona o Vigo, entre otros). Las compañías pasaron dos horas sin poder salir de Barajas y por ello sus vuelos acumulan una media de retraso de dos horas. Vueling no sufrió ninguna cancelación, pero tuvo una media de dos horas de retraso en los 17 vuelos nacionales y europeos que tenía programados enlazando con la capital.

En el caso de Spanair, a los trayectos que la compañía se ha visto obligada a cancelar se sumaron los provocados por los propios viajeros de diferentes vuelos de Spanair, informa Efe. Sobrecogidos por el suceso, comenzaron a hacer colas frente a los mostradores de la compañía con la intención de comunicar su renuncia al viaje previsto y reclamar el equipaje, en muchas ocasiones ya facturado.

Las compañías han puesto en marcha los protocolos habituales en caso de cancelación o retrasos de vuelos. Los efectos se dieron tanto en el ámbito nacional como en el internacional, en los grandes centros de conexiones de vuelos internacionales.

- París y Londres. Londres sufrió retrasos en varios vuelos. En París, estaban previstos 41 enlaces con Madrid desde los aeropuertos de Orly y Charles de Gaulle, de los cuales se anularon tres (Air France, Air Europa e Iberia). Los vuelos a partir de las 14.55 tuvieron retrasos de hasta tres horas, informa Octavi Martí.

- Francfort y Múnich. En el aeropuerto de Francfort, el mayor de Alemania y tercero europeo, hubo retrasos de entre una y dos horas en cuatro llegadas y salidas. En Múnich también se produjeron demoras de una hora y media en tres llegadas y salidas, al menos hasta las ocho de la tarde, informa Juan Gómez.

- Barcelona. El tráfico doméstico se vio especialmente afectado. Muchos de los pasajeros nacionales que tenían previsto volar a Madrid debían hacerlo para conectar con otros destinos más lejanos. Es el caso de muchos pasajeros de Barcelona, para los que Spanair ponía autobuses a su servicio para llegar a Barajas a tiempo de subir a siguiente vuelo y facilitó alojamiento a otros pasajeros para que pudieran viajar hoy. Aun así, la compañía se negó a darlos oficialmente por cancelados, informa Maiol Roger. El aeropuerto barcelonés de El Prat sufrió la cancelación de seis vuelos internacionales. Cuatro conectaban con Madrid, además de la demora en otros nueve con la capital.

- Palma de Mallorca. En el resto de aeropuertos españoles también hubo problemas. Los tres vuelos que tenían prevista su salida por la tarde desde el aeropuerto de Son Sant Joan, en Palma de Mallorca, hacia Madrid-Barajas permanecían con retrasos hasta pasadas las siete de la tarde.

- País Vasco. Los aeropuertos de San Sebastián y Bilbao registraron una media de retrasos de cinco horas en los vuelos que conectaban con Madrid.

- Andalucía. Los andaluces registraron retrasos de diversa consideración en al menos 14 de sus vuelos que conectan con la capital española y con otras ciudades y alguna cancelación. En el aeropuerto Pablo Ruiz Picasso de Málaga estaba prevista a lo largo del día de ayer la llegada de 12 vuelos procedentes de Madrid, de los que salieron seis, tres de ellos con retraso.

En cuanto a los vuelos Málaga-Madrid, para ayer estaban previstos 12 vuelos, de los que aterrizaron ocho aviones, mientras que, de los otros cuatro, dos registraron retrasos -uno de una hora y otro de tres horas- y los otros dos salieron a partir de las 20.30, en principio sin retraso.

En el aeropuerto de Sevilla se registraron retrasos en dos aviones procedentes de Madrid y de Palma de Mallorca y con destino la capital hispalense, aunque en el resto de operaciones siguieron llegando vuelos desde Madrid.

- Valencia. El accidente del avión de Spanair registrado a primera hora de la tarde en el aeropuerto de Barajas (Madrid) está provocando retrasos de hasta dos horas en los vuelos que unen la capital española con el aeropuerto valenciano de Manises.

- Galicia. Vuelos procedentes de Madrid-Barajas que tenían previsto aterrizar a distintas horas en alguno uno de los tres aeropuertos gallegos estaban retrasados "sin previsión de hora de llegada" a media tarde ayer.

- Santander. El primero de los vuelos procedentes de Madrid que pudo ser operado tras el accidente llegó a las ocho de la tarde, con tres horas de retraso, al aeropuerto cántabro de Parayas. Los demás vuelos, según la información que va actualizando paulatinamente AENA en su página web, debían ir despegando sucesivamente. Hasta las ocho de la tarde, ninguno había sido cancelado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de agosto de 2008