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El futuro de Bolivia

Morales dice que el referéndum es para acabar con el neoliberalismo

Ni en los detalles se dan tregua el Gobierno y la oposición bolivianos. El presidente Evo Morales emitió en la madrugada de ayer, hora española, un decreto supremo en el que se establecen medidas de excepción con motivo de la celebración mañana del referéndum revocatorio que debe decidir el destino político del mandatario, su vicepresidente, Álvaro García Linera, y ocho de los nueve gobernadores.

El decreto prohíbe la circulación de todo vehículo no autorizado, reuniones y espectáculos públicos y la venta de alcohol, entre otras. Estas medidas son habituales en todas las elecciones que se celebran en el país andino, pero Morales ha tenido que emitir el decreto ante la negativa de varios gobernadores a decretarlas ellos mismos, como suele ser tradicional. Se trata de los gobernadores opositores de La Paz, Tarija, Cochabamba y Chuquisaca. Estos gobernadores alegaron que su obligación es hacer respetar la Constitución y que, al considerar inconstitucional el referéndum revocatorio, no están obligados a establecer las medidas de excepción en sus circunscripciones.

Morales respondió con la emisión del decreto presidencial y pidiendo en el cierre de su campaña el voto para revocar al neoliberalismo y a los gobernadores opositores, a los que acusó de "dictadores civiles". En un multitudinario acto, el presidente evitó en su disposición prohibir expresamente las importantes huelgas que se llevan a cabo en el país, así como la huelga de hambre que más de mil opositores realizan en su contra. Morales ha dejado al Tribunal Electoral que decida sobre si estos conflictos violan las disposiciones de una jornada electoral.

El último día de campaña se tiñó de palabras gruesas. Percy Fernández, alcalde de Santa Cruz de la Sierra, llamó abiertamente al Ejército a un golpe y lo hizo, además, en el día en que Bolivia celebraba el aniversario de la creación de sus Fuerzas Armadas. "Este Gobierno no aprendió a gobernar; por eso, pido a las Fuerzas Armadas tumbar al presidente de la República", dijo Fernández. A su lado estaban el gobernador de la poderosa provincia autonomista, Rubén Costas, y el presidente de Comité Cívico de Santa Cruz, Branko Marinkovic.

El Ejército respondió invitando a deponer actitudes violentas y expresando su preocupación por el clima de confrontación en que se está sumergiendo el país. "Muchos de nosotros hemos sido parte de misiones de paz en países devastados por la guerra con imágenes que no queremos volver a ver y que tampoco queremos que se reproduzcan en nuestro amado país", destacó Luis Trigo, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.

El Ejército renovó su compromiso con el proceso iniciado por Morales, pero al mismo tiempo se encargó que durante los desfiles celebrados por todo el país sólo estuviera presente la bandera tricolor nacional y se retiraran todas las banderas indígenas o whipalas presentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de agosto de 2008