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EE UU amplía los créditos de emergencia a la banca

Bush firma un plan para ayudar a 400.000 hipotecados

La incertidumbre es tal un año después del estallido de la burbuja hipotecaria que la Reserva Federal (Fed) -banco central estadounidense- anunció ayer que extiende hasta el 30 de enero de 2009 el mecanismo de emergencia diseñado el pasado marzo para inyectar liquidez a la banca de inversión. Además se amplían a 55.000 millones de dólares los fondos en dólares que se ponen a disposición del Banco Central Europeo.

Ben Bernanke, presidente de la autoridad monetaria en EE UU, ya anticipó esta posibilidad días atrás ante la fragilidad que persiste en el sistema bancario y el parón económico. Con el anuncio de ayer, la Fed procede a extender y reforzar los programas de crédito creados desde el pasado verano para contener la sangría originada por las hipotecas subprime o de alto riesgo.

Ese mecanismo, que se lanzó para evitar el derrumbe de Bear Stearns -la primera gran entidad financiera que admitió estar tocada por la crisis de las hipotecas basura- expiraba en septiembre y se mantendrá hasta que las condiciones en el mercado "ya no sean inusuales y exigentes". Se realizarán nuevas subastas por valor de 50.000 millones de dólares para la banca de inversión. Y se alternarán los créditos de 75.000 millones con nuevos de 25.000 millones, con vencimientos de 28 y 84 días.

La Reserva Federal se reúne el próximo martes y está previsto que deje los tipos en el 2% (hace un año alcanzaban el 5,25%). La decisión de ayer, dice la Fed, está diseñada para "mejorar la eficacia" de las facilidades financieras existentes.

La maniobra también mira hacia Europa. La Fed pone a disposición del Banco Central Europeo fondos por valor de 55.000 millones de dólares, para que realice sus propias subastas en moneda extranjera en el eurosistema. Estos préstamos tendrán un vencimiento de 28 días para las operaciones de 20.000 millones y de 84 días para las de 10.000 millones.

El tortuoso viaje del credit crunch comenzó hace un año, cuando Wall Street se vino abajo por el temor a que los problemas en Bear Stearns contagiaran a toda la economía. La Fed tardó dos semanas en reaccionar, y lo hizo rebajando los préstamos que concede a los bancos. A partir de septiembre se sucederían las inyecciones de capital y las rebajas de tipos de interés.

Además de las medidas monetarias, el presidente de EE UU, George Bush, estampó ayer su firma en el plan de rescate aprobado por el Congreso para aliviar la tensión hipotecaria. Se pretende así ayudar a 400.000 propietarios con problemas para devolver sus créditos. No será la solución definitiva porque hay tres millones de familias con riesgo de perder su hogar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de julio de 2008