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Cuatro de cada diez mujeres que abortaron en 2007 eran extranjeras

Las interrupciones de embarazo casi se han multiplicado por tres en 10 años

El número de abortos practicados en los hospitales y clínicas de la Comunidad Valenciana casi se ha triplicado en diez años. De los 4.252 registrados en 1997 se ha pasado a 11.085 interrupciones voluntarias de embarazo en 2007, según los últimos datos hechos públicos por la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad.

Los números y los expertos indican que este incremento, sostenido a lo largo de los últimos años, está directamente relacionado con el aumento de población inmigrante que solicita este recurso. Un 43% de las mujeres que se sometieron a esta intervención el año pasado eran extranjeras, cuando en 2004 la tasa era del 24%.

"Hay que tener en cuenta que el incremento de población que ha habido en general en España incide en el aumento de abortos", apunta el responsable de la Fundación de la Sociedad Española de Contracepción, Ezequiel Pérez Campos, "pero es evidente el peso de la población extranjera, personas, en muchos casos, con otras costumbres sexuales". "En Latinoamérica el inicio en las relaciones sexuales es más precoz que aquí", indica el jefe de servicio de Ginecología del Hospital de Requena. "Además, es una población con menor acceso y conocimiento sobre los métodos anticonceptivos".

En ello coincide Pedro, sexólogo de un centro de planificación familiar de Valencia, que atiende a la semana a una media de siete mujeres que desean interrumpir la gestación, en su mayoría inmigrantes: "Muchas mujeres latinoamericanas no tienen la capacidad de negociar con sus parejas el uso del preservativo y, además, están acostumbradas a emplear prácticas de riesgo como el método Ogino o la marcha atrás". De hecho, la mitad de las 4.600 extranjeras que interrumpieron su embarazo son latinoamericanas.

El otro gran grupo son las mujeres llegadas de Europa oriental, que copan el 29% de abortos entre las no españolas. "En países como Rumania, el aborto era prácticamente el principal método anticonceptivo. Algunas mujeres llevan hasta cuatro, cinco o seis interrupciones de embarazo", comenta Pérez Campos.

Con todo, la Comunidad Valenciana tiene una tasa de abortos por cada 1.000 mujeres en edad fértil (de 15 a 44 años) de 9,92, inferior a la tasa estatal que está situada en un 10,62 por mil, según los últimos datos comparados por el Ministerio de Sanidad, de 2006. Por encima está Baleares (14), Madrid (14,18), Cataluña (13,57) o Aragón (11,85).

Estos son algunos de los aspectos más destacados del informe sobre el aborto en la Comunidad Valenciana elaborado por la Consejería de Sanidad:

- Un 14,8%, menores de 20 años. Durante el año pasado 1.643 chicas menores de 20 años interrumpieron su embarazo, un porcentaje que representa el 14,8% del total. Esta proporción se mantiene más o menos constante a lo largo de los últimos años, aunque crece en números absolutos debido al incremento generalizado de este tipo de intervenciones. En 2006 fueron 1.463 (el 14,1%). Entre los 20 y los 29 años se concentran la mitad de abortos (5.465).

- La mitad vive en pareja. El porcentaje de mujeres con pareja que abortó el año pasado (48,5%) es prácticamente similar a la tasa que no tenía pareja (49%). En el resto de casos no consta esta información. Un 65% estaba soltera, un 23,5% casada y un 8% o separada o divorciada.

- La tasa de universitarias baja siete puntos en tres años. La tasa de universitarias que abortaron en 2007 fue del 5,4%. Es exactamente la misma que la registrada en 2006, pero sensiblemente inferior al 12,9% de 2004 y del 14,3% de 2003. El grueso corresponde a personas con estudios primarios (32,9%).

- El 57% tiene ingresos propios. Casi seis de cada 10 mujeres que interrumpieron su embarazo son asalariadas. Esta tasa es muy similar al 54% que lo hicieron en el año 2006. En torno al 10% eran estudiantes y un 18% estaban sin empleo. De las que tenían cónyuge: el 63% tenía empleo y era asalariado, y sólo un 3% estaba parado.

- La mitad no tiene hijos. El 49,1% de las mujeres que interrumpieron su embarazo en 2007 no tenía hijos, un porcentaje similar al 48,9% del año 2006. Una de cada cinco tenía ya un hijo, el 17% dos y un 5% tres. Esta tendencia se mantiene igual que en los últimos años: en 2006 la tasa de mujeres sin hijos era del 48,9%, mientras que en 2004 fue ligeramente inferior: el 46,2%.

- Un 64% no ha ido a centros de planificación familiar. Los datos del estudio elaborado por el Área de Epidemiología de la Dirección General de Salud Pública indican que el 64% de mujeres que abortaron en 2007 no habían acudido antes a una consulta sobre anticoncepción en un centro de planificación familiar. El 20% habían acudido a un centro público de este tipo y el 8,6% a uno privado.

- El 27,6% repite. El 72% de mujeres que abortaron el año pasado lo hicieron por primera vez. Casi dos de cada 10 (el 19,6%) ya habían interrumpido el embarazo una vez y un 5,2% dos veces, es decir, 572 mujeres. Según los registros de Sanidad, 55 mujeres que abortaron en 2007 los habían hecho cinco y más veces antes.

- El 96,8% fue por peligro para la madre. La gran mayoría de mujeres que abortaron lo hicieron acogidas al supuesto legal de peligro para la salud física o psíquica para la madre. Un 3,2% de los casos corresponde a malformaciones en el feto. De los 11.085 abortos, sólo dos se practicaron como consecuencia de haber sufrido una violación.

Una vanguardia que retrocede

La Comunidad Valenciana es la vanguardia de España en la práctica de abortos en el sistema público. En 2006, los centros de la red asistencial de la Consejería de Sanidad atendieron al 10% de las mujeres que interrumpieron su embarazo. Por detrás está Cantabria (9,8%) y el País Vasco (7%), según un estudio comparativo elaborado por el grupo de Interés Español en Población, Desarrollo y Salud Reproductiva junto con la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo. Un total de 14 hospitales de la red de la Generalitat practican el estas intervenciones, aunque el que mayores números presenta es el Hospital La Fe de Valencia.

A pesar de ser una tasa elevada, este porcentaje ha ido descendiendo desde el 15,8% de 2004, el año después de que la Generalitat optara por potenciar estas intervenciones en sus hospitales. En 2007 la tasa bajó hasta el 6,7%.

También ha ido descendiendo el número de intervenciones que financia la Generalitat. En 2002, con el anterior sistema de concierto, las arcas públicas corrían con el gasto del 45% de las interrupciones de embarazo. Los datos del año pasado reflejan que las operaciones subvencionadas descendieron hasta reducirse al 26%.

Este nuevo sistema (en Castellón y Valencia; Alicante mantiene la fórmula de conciertos) introdujo un nuevo itinerario para las mujeres que quieren interrumpir la gestación que implica al menos cuatro citas y que puede alargarse más de un mes, por lo que "en muchos casos las mujeres optan por dirigirse a clínicas privadas" donde el proceso es más rápido, según recoge el informe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de julio de 2008

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