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Reportaje:

Los cereales, pan para la paz

Las previsiones de buenas cosechas auguran más estabilidad en los mercados

Hace un año, los precios de los cereales y otras materias primas para la alimentación animal y humana iniciaban una escalada que llegó a suponer incrementos medios del 60% consecuencia de una caída en las producciones y una mayor demanda de países emergentes. Esas subidas provocaron graves crisis en las cabañas ganaderas por el precio de los piensos y un fuerte incremento de los precios de los alimentos.

Hoy, las previsiones de unas buenas cosechas en la mayor parte de los países productores han dado lugar a unos mercados marcados por la estabilidad. Salvo situaciones coyunturales, no se espera que los precios pierdan sus niveles medios actuales, 188 euros la tonelada en cebada, 215/220 en maíz, 300 en trigo duro y 210 en trigo blando, pero tampoco que se disparen.

Las cotizaciones no bajarán mucho, pero no se temen tensiones alcistas

En 2007, la subida de los precios de los cereales respondió fundamentalmente a un aumento de la demanda en el marco de unas producciones inferiores a las previsiones, no sólo en esa campaña, sino también en las anteriores. En la UE, las cosechas se habían recortado en un 20% y los stocks en el 59% entre 2005 y 2008. En Australia, la producción había caído en el mismo periodo en 27 millones de toneladas y los stocks en un 63%. En Ucrania la caída de la producción fue del 25%. Esta situación se repitió en el arroz, así como en cereales secundarios como cebada, avena o centeno.

Frente a esa situación, hoy, los diferentes informes apuntan a una mayor producción de cereales en todo el mundo para esta campaña.

Desde el Consejo Internacional de Cereales se apunta una cosecha récord en trigos de 650 millones de toneladas, lo que supone 50 millones más que en 2007. En la parte contraria hay un ligero recorte en la producción de maíz desde 777 a 763 millones de toneladas. En total, las producciones de cereales se estiman en 1.712 millones de toneladas frente a los 1.674 millones de la campaña anterior.

En el marco comunitario, desde los operadores del mercado de cereales, Coceral, se maneja una producción total de 289 millones de toneladas, 34 millones más que en 2007. Las previsiones de las organizaciones agrarias y las cooperativas en el marco comunitario (Copa-Cogeca) han manejado a su vez cifras aún más elevadas con una cosecha de 293 millones de toneladas frente a los 254 millones de la campaña anterior. En los países del Este las previsiones apuntan igualmente al alza en Rusia y sobre todo en Ucrania, donde se espera una producción de trigo de 21 millones de toneladas, el doble que la campaña pasada.

En el caso de España, frente a unas previsiones inicialmente muy negativas, las lluvias de primavera han provocado una buena cosecha que se situará en unos 19 millones de toneladas de cereales de invierno (trigo, cebada, avena y centeno) frente a los 19,6 millones de toneladas de la campaña anterior. De esa cifra, 10,7 millones serían de cebada, 5,3 millones de trigo blando, 1,3 de trigo duro y 1,1 de avena. En maíz se espera una cosecha de unos 3,4 millones de toneladas, una cifra igual a la campaña anterior.

Con unas producciones al alza en el mundo, los analistas coinciden en señalar la posibilidad de una campaña con precios más estables sin las tensiones del pasado. Tras la subida histórica de hace un año, una media del 60%, los últimos meses han sido escenario de una bajada media del 20%. La mayor oferta de cereales coincide con el progresivo incremento de la demanda de países emergentes, mayor uso de materias primas para biocombustibles y, sobre todo, con la posibilidad de que muchos países pongan en marcha una política para aumentar sus reservas estratégicas. Todo ello puede dar lugar a que los precios no bajen, pero a que tampoco suban a los niveles de la campaña anterior.

En el mercado español, la mayor oferta mundial y la buena cosecha interior se están traduciendo también en precios estables en trigos y cebadas y una mayor presión alcista en maíz hasta que se inicie la recolección. El mercado estará marcado por la menor demanda por el recorte de cabaña ganadera. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de julio de 2008