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Una alternativa de inversión

En marzo veía la luz verde el Mercado Alternativo Bursátil para Empresas en Expansión (MaB). Un sistema multilateral de negociación diseñado para pequeñas y medianas compañías que cuenten con un proyecto en crecimiento y que deseen obtener financiación a través de los mercados. Bolsas y Mercados Españoles (BME) han dado los pasos necesarios para poner a funcionar este mercado, entre ellos, el más novedoso: la aprobación de los primeros Asesores Registrados, figura indispensable y obligatoria para toda empresa que desee cotizar en este mercado.

Las fuertes turbulencias que están sufriendo los mercados bursátiles, pero también los de renta fija, están provocando traspasos desde estos mercados hacia depósitos a corto plazo, lo que implica que haya una importante liquidez esperando alternativas de inversión atractivas y, sobre todo, no tan correlacionadas con los activos financieros más clásicos. Desde esta perspectiva, la cotización de sociedades en el MaB significa una clara oportunidad para diversificar las carteras e incorporar proyectos con elevado potencial de crecimiento y de sectores o nichos de mercado que nos están representados en los mercados de valores actuales.

El momento elegido para lanzar el MaB puede no ser muy oportuno para la oferta, pero lo es para la demanda

Aunque los menores múltiplos que ahora paga el mercado implican que el momento de arranque del MaB puede que no sea el más oportuno desde el punto de vista de la oferta, la situación es la contraria desde el de la demanda. Como hemos podido comprobar en las primeras presentaciones a clientes institucionales, sobre todo a las oficinas familiares, es muy elevada la receptividad a proyectos novedosos, de alto crecimiento y de sectores distintos a los mayoritarios en el Eurostoxx (Banca, Seguros y Energía). Por tanto, el MaB está llamado a convertirse en una referencia tanto para las empresas (ya no será tan costoso ni exigirá tantos trámites cotizar en bolsa) como para inversores, que contarán con un abanico más amplio de oportunidades de inversión (en algunos casos, similares al private equity).

En Europa son varias las experiencias que existen en mercados similares. En el Reino Unido, el primero que se creó de estas características, el AIM, cotizan aproximadamente unas 1.500 compañías. En Francia, el mercado Alternext ha visto la luz hace tres años, y ya cuenta con 120 empresas. En España, varias empresas se han mostrado ya interesadas en cotizar en el MaB. -

Mónica Guardado y David Cano son socios de Analistas Financieros Internacionales.

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