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Reportaje:Dinero & inversiones

El inversor lo ve negro

Los españoles creen que la Bolsa caerá más, según el índice de confianza de JPMorgan

El peor primer semestre de la Bolsa en los últimos 135 años ha hecho mella en el ánimo de los inversores españoles. El número de pesimistas acerca de la marcha futura del mercado supera por primera vez al de optimistas, según la cuarta oleada de la Encuesta de Confianza del Inversor de JPMorgan Asset Management que publica EL PAÍS. Los datos de este trabajo, correspondientes al periodo comprendido entre abril y junio pasados, muestran que el 35,3% de las personas ve probable o muy probable que la Bolsa baje durante los próximos seis meses. En la encuesta anterior sólo el 21,8% de los encuestados apostaba por caídas en la renta variable.

"Las muestras de desconfianza empezaron a surgir en marzo pasado y se ha confirmado en el segundo trimestre del año", explica Javier Gómez, director de GFK, la consultora que ha elaborado la encuesta para la gestora estadounidense. "La pérdida de confianza aún no ha tocado fondo y puede ser incluso mayor en oleadas posteriores si la Bolsa continúa en caída libre. Hay mucho miedo a lo que pueda ocurrir y los ahorradores no tienen claro dónde colocar su dinero", añade este experto.

El 42% de los inversores lo que más valora no es ganar sino no perder

Sólo el 1,4% de los encuestados prevé invertir en Bolsa en el próximo semestre

El desánimo entre los inversores ha hecho que el índice de confianza caiga al 0,07% desde el 3,65% en el que se situó en el primer trimestre del año. Para el cálculo de este indicador se emplea el porcentaje de respuestas de las expectativas de los inversores sobre la evolución de los mercados en los próximos seis meses, aplicando a sus contestaciones diferentes factores de ponderación. Si el índice se situara en el 20% eso querría decir que todos los entrevistados habrían respondido que es muy probable que la Bolsa suba; en cambio, si el total de los encuestados respondiera que ven muy probable que la renta variable caiga, el indicador se situaría en -20%. La pérdida de confianza entre una oleada y otra ha sido más rápida entre aquellos que se califican de ahorradores que entre los se definen como inversores, si bien estos últimos siguen siendo el grupo más pesimista.

Por áreas geográficas, los inversores españoles más optimistas se encontrarían en la zona noreste (Cataluña, Aragón y Baleares), en el Levante (Valencia y Murcia) y Canarias, mientras que las previsiones más negativas acerca del devenir futuro de los mercados se concentran en el área noroeste (Galicia, Asturias y León) y norte (Cantabria, País Vasco, Navarra y La Rioja).

La erosión de la confianza en España ha sido más tardía que en otros países europeos, pero cuando el desánimo ha impregnado en el ánimo de los inversores lo ha hecho con mayor virulencia. En Alemania, por ejemplo, los ahorradores ya dieron muestra de su pesimismo en el primer trimestre (el índice de JPMorgan se situó en 1,6%), tendencia que se ha confirmado en la segunda oleada de 2008 aunque la caída no ha sido tan brusca (el indicador ha bajado sólo hasta el 1,5%).

La aparición simultánea de varios factores negativos (crisis de crédito, desaceleración económica, repunte inflacionista por el tirón de las materias primas y tendencia alcista en los tipos de interés) ha minado el optimismo de todos los agentes del mercado ya sean estos inversores o analistas.

En lo que va de año el índice general de la Bolsa de Madrid pierde un 25% de su valor (de las compañías que componen el índice sólo 11 se apuntan subidas), los fondos de inversión caen de media en doce meses el 3,3% mientras que los planes de pensiones pierden desde enero un 5,6%. Además, el precio de la vivienda nueva empieza a retroceder, según las últimos datos de la Sociedad de Tasación. Por si fuera poco, la inflación se sitúa ya en el 5% y se come buena parte de las plusvalías de aquellos productos que, pese a la crisis económica, son capaces de ganar dinero.

"Todos los activos de riesgo ofrecen rentabilidades negativas y es lógico el desánimo", comenta Manuel Arroyo, director de inversiones de JPMorgan Asset Management. "Nuestra visión de mercado no es excesivamente negativa. Es cierto que hay una brusca desaceleración económica en Estados Unidos, pero creemos que la crisis será más corta que en ocasiones anteriores. Además, lo peor de la crisis crediticia ya está descontando y las valoraciones en renta variable son baratas. No obstante, coincidimos con la encuesta de los inversores: mantenemos una estrategia defensiva a la espera de que se clarifique el escenario macroeconómico y empresarial. Cuando esto ocurra, nos gustan especialmente los mercados estadounidense y japonés", añade Manuel Arroyo.

El sesgo conservador en las estrategias de los inversores queda reflejado con claridad en la Encuesta de Confianza. Cuando se les pregunta qué es lo que valoran más a la hora de invertir, el 42,5% de los entrevistados afirma que su prioridad es no perder dinero, el 36,8% está dispuesto a sacrificar cierta rentabilidad a cambio de mayor seguridad y únicamente el 20,7% asegura que su objetivo es lograr el máximo rédito para su dinero.

La cartera de inversión de los españoles es bastante defensiva, un perfil que se reforzará en los próximos seis meses. Entre los productos financieros más contratados por los españoles se encuentran los depósitos y las libretas de ahorro. Eso sí, se nota una caída en depósitos con respecto a oleadas anteriores que los expertos atribuyen también a la menor capacidad de ahorro de los españoles. El 75,9% de los encuestados reconoce haber invertido en estos productos. En las preferencias de los ahorradores les siguen los planes de pensiones (26,6%), fondos de inversión (6,8%), renta fija (4,6%) e inmuebles (4,6%).

Cierra la lista la inversión directa en acciones. Sólo el 4% de los inversores tiene renta variable en su cartera. De los que tiene exposición a la Bolsa, el 40,5% afirma que tiene el 50% o más de su dinero invertido en títulos del Ibex 35. Se trata de una subida de 10 puntos básicos del peso de la renta variable española con respecto a los datos del primer trimestre del año. De hecho, entre aquellos inversores más optimistas que apuestan por una recuperación bursátil en el próximo semestre, las mayores expectativas de subida se concentran en España (32,9%)

En cuanto a los eventos que en los últimos meses más han influido en los inversores a la hora de gestionar su dinero, se ha producido un importante repunte de la subida de los tipos de interés y del Euríbor. El 34% de los entrevistados (en el primer trimestre era sólo el 26%) señala que la subida del precio del dinero y de los préstamos hipotecarios ha sido la noticia de más peso en sus decisiones de inversión, seguida por la crisis del sector inmobiliario (14,3%), la crisis crediticia (6,3%), la evolución de la Bolsa (5,8%) y el terrorismo internacional (1,7%).

La incertidumbre que generan estos factores explica que los inversores prefieran mantener posiciones de liquidez antes que arriesgar su dinero en cualquier tipo de activo, con independencia de su grado de riesgo. La encuesta de JPMorgan Asset Managemente incluye una pregunta que hace referencia a cuáles son los productos en los que probablemente se invierta en los próximos seis meses. El 30,7% de los entrevistados afirma que no invertirá en ningún producto.

Entre aquellos que sí piensan mover su dinero, los activos preferidos vuelven a ser los más conservadores. El 42,1% prevé comprar depósitos o cuentas remuneradas, el 15,9% prefieren los fondos de pensiones, el 5,3% optará por los seguros, el 4,7% dice que adquirirá participaciones en un fondo de inversión, el 3,7% pretende adquirir títulos de renta fija (el mismo porcentaje que tiene pensado invertir en vivienda), el 2% asegura que no modificará la composición actual de su cartera y sólo el 1,4% optará por comprar acciones.

Las dudas que genera el mercado actual vuelven a quedar patentes incluso entre aquellos que dicen que invertirán en fondos de inversión en el próximo semestre. El 57,7% de estos inversores aún no tiene decidido en qué tipo de fondo meterá su dinero. El 20,9% se decanta por los fondos garantizados, el 12,1% en renta fija, el 5,5% en fondos mixtos, el 1,9% en renta variable y también el 1,9% en productos alternativos (hedge funds).

Además de ser un termómetro para medir el grado de confianza en la evolución de los mercados, la encuesta que elabora JPMorgan Asset Management tiene como objetivo explicar los hábitos de consumo de productos de inversión y ahorro. Por lo tanto, con los datos obtenidos en este estudio se puede construir un retrato robot aproximado del inversor español.

El inversor tipo en España es un hombre con una edad media situada entre los 35 años y los 44 años, casado, con una familia compuesta por entre dos y cuatro miembros, que reside en una localidad con menos de 500.000 habitantes del noreste de España, perteneciente a una clase social media-alta. El inversor es el principal sustentador de la economía doméstica además de ser el principal responsable de compras del hogar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de julio de 2008