Arranca el festival Viña de Paiporta

La juez autoriza el certamen tras reconocer la marca registrada por Matarile

El festival Viña 2008 de Paiporta ya tiene vía libre. Los músicos pueden preparar sus instrumentos y los técnicos conectar los altavoces. La juez de Valencia que el lunes ordenó a la empresa Matarile que se abstuviera de celebrar el macrofestival de música rock previsto para los días 26, 27 y 28 de junio en la localidad valenciana, comunicó ayer en una providencia que alzaba la prohibición, tras admitir el escrito de los abogados de la firma en el que acreditan que la marca Viña está registrada a su nombre. Se resuelve así el último capítulo de la batalla abierta entre la promotora del festival y el Ayuntamiento de Villarrobledo (Albacete), que tras 11 años acogiendo el festival Viña Rock en su municipio, y tras demandar a la empresa el año pasado por celebrar un festival homónimo en Benicàssim, volvió a denunciarla este año por la misma razón.

Se ha instalado una pantalla gigante para ver el partido España-Rusia

Sea como sea, el Viña 2008, que ha vendido más de 15.000 abonos para sus tres días, comienza esta tarde -a partir de las seis de la tarde- en el Recinto Palleter de Paiporta con los populares Extremoduro como presencia estelar. La contundente banda de Robe Iniesta vuelve a los escenarios para presentar los temas de La ley innata, un álbum que aún no ha visto la luz, y que supone su regreso tras cinco años de sequía creativa. Ellos serán el principal foco de atracción, siempre que la selección española lo permita -se ha instalado una pantalla gigante para seguir la semifinal ante Rusia-, de una jornada marcada por el eclecticismo, con la rumba jaranera de Los Delinqüentes, el crossover de Sargento García, la elegancia de los colombianos Aterciopelados o el hip hop de La Excepción y Tote King. No faltará tampoco la aportación local, con bandas valencianas como La Gossa Sorda o Ki Sap.

Las actuaciones, amenizadas este año como novedad por un espectáculo de lucha libre mexicana, continuarán mañana viernes con La Pulquería (importadores de la lucha, en la que se enfrentan Blue Demon y El Hijo del Santo), el rock urbano pata negra de Rosendo, Mägo de Oz, Hamlet o Barricada, la guasa de Mojinos Escozíos, el mestizaje sonoro de Muchachito Bombo Infierno, La Troba Kung Fu o Canteca de Macao y el rap de Nach y Arianna Puello, amén de presencias tan hilarantes como Los Manolos (sí, aquellos de All my loving).

El certamen llegará a su punto culminante en la jornada del sábado, ya que por vez primera se incorporan al cartel dos bandas norteamericanas de postín, pese a que sus días de gloria formen ya parte del pasado, como son Lagwagon y NOFX, ambos estandartes y supervivientes del revival punk rock que eclosionó en la California de la primera mitad de los noventa. Pero antes de que pisen el escenario, harán acto de presencia formaciones tan incombustibles como Def Con Dos, Barón Rojo o 7 Notas 7 Colores, así como Amparanoia, Obrint Pas o los argentinos Bersuit, entre muchos otros.

En resumen, tres días sin apenas respiro, con propuestas dirigidas a un amplio y diverso espectro de público. Su respuesta, a la vista de la venta de abonos y entradas (30 euros vale la de un día, que se pusieron a la venta esta semana), parece prácticamente asegurada.

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