Los pantanos han 'tirado' tanta agua como consume Guipúzcoa en un año

El sistema del Zadorra ha desembalsado desde marzo 132 hectómetros cúbicos

Además de cuantiosos daños materiales, varias noches en vela e infinidad de malos ratos, la primavera más lluviosa registrada en Euskadi de los 25 últimos años ha tenido otras muchas consecuencias, muy significativas en sus tres principales embalses: los del sistema del Zadorra (Ullibarri y Urrunaga) y el de Añarbe. Tanto ha llovido en los últimos tres meses y medio que el agua que se ha tenido que tirar sólo en el Zadorra alcanza la desmesurada cantidad de 132,09 hectómetros cúbicos (132.090 millones de litros). Un dato muestra la magnitud de esa cifra: toda Guipúzcoa (particulares, instituciones, industria, agricultores,...) demandó 124,51 hectómetros cúbicos en 2004, último año del que el Gobierno vasco tiene datos. Así, el Zadorra tiró la cantidad de agua que los guipuzcoanos consumen en 13 meses.

La tercera parte del agua desembalsada se evacuó al Ebro a través del Zadorra
La cantidad restante acabó en el Abra tras pasar por la turbina de Iberdrola

El embalse de Ullibarri, el mayor del País Vasco, se encontraba ayer al 89,7% de su capacidad, con 131 hectómetros cúbicos embalsados. Por tanto, habría sido necesario otro embalse de su capacidad para haber conservado ese inmenso caudal. Si al agua aliviada por el Zadorra se le suman los 13,05 hectómetros que se han visto obligados a liberar en Añarbe, la cantidad resultante se eleva a 145,14 hectómetros, el agua que consume toda Vizcaya en diez meses y una semana. El Gran Bilbao demanda al año unos 95 hectómetros cúbicos.

De los 132,09 hectómetros liberados en el Zadorra, 91,362 le fueron suminstrados a Iberdrola para la generación de energía hidroeléctrica. "Se puede pensar que ese agua se ha aprovechado, pero no es así. Tras ser usada por Iberdrola, acabó en el río Arratia [principal afluente del Ibaizabal] y, de allí, en El Abra", lamenta una fuente del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, entidad que vería con buenos ojos la construcción de un nuevo embalse en el Valle de Arratia "para que esa ingente cantidad de agua no acabe en el mar". "Es una obra técnicamente posible y ecológicamente viable, aunque impopular", añade el organismo que gestiona el agua de 63 municipios y del 90% de los habitantes de Vizcaya.

Los 40,728 hectómetros restantes acabaron en el Mediterráneo, pues fueron aliviados al río Zadorra, afluente del Ebro. Este agua fue desembalsada para mantener la capacidad del pantano por debajo de la curva de garantía. Esta curva trata de conjugar los intereses que convergen en el Zadorra (Confederación Hidrográfica del Ebro, Iberdrola, Consorcio de Aguas de Bilbao, Amvisa, regantes y habitantes de pueblos cercanos), de forma que quede garantizada la producción de electricidad, el abastecimiento de agua y la seguridad. La curva abarca de los 127 hectómetros cúbicos de octubre hasta los 166 de junio. El aliviado de agua al Ebro fue constante durante las últimas semanas del pasado marzo y todo abril, y desde finales de mayo hasta el 16 de junio, cuando cesó. Aun así, Ullibarri y Urrunaga siguieron la pasada semana recibiendo agua. Ayer, el sistema del Zadorra se hallaba a casi el 86%, ligeramente por encima de la curva de garantías, lo que obligará a nuevos desembalses si en en las próximas horas se registran nuevas lluvias intensas.

Añarbe se encontraba ayer al 98,66% de su capacidad [36,7 hectómetros cúbicos] pese a haber tenido que desembalsar 13,05 hectómetros desde el 1 de marzo. Tras el febrero más seco en 37 años, en marzo, abril, mayo y junio [hasta el día 18] se recogieron 1.038 litros por metro cuadrado, un 169% más que la media. En esos 110 días, el embalse destinó 10,2 hectómetros al abastecimiento de la población de la Mancomunidad (306.000 habitantes) y 7,64 al caudal ecológico del Urumea, si bien antes de llegar a la potabilizadora o al río produjeron energía eléctrica. Los 13,05 hectómetros restantes fueron desembalsados sin que se pudiese obtenerse provecho alguno.

Aspecto que presentaba el pasado fin de semana el pantano de Ullibarri.
Aspecto que presentaba el pasado fin de semana el pantano de Ullibarri.PRADIP J. PHANSE

El canon del agua, en cuatro meses

La consejera de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, anunció ayer que el decreto que regula el canon de agua que quiere aplicarse a varios sectores podría estar listo en cuatro meses.

La Ley Vasca de Agua, que entró en vigor el 1 de enero de 2007, prevé la puesta en marcha de un canon del agua a la industria, al sector público y a la agricultura y ganadería. La norma también incluye la aplicación de un canon ecológico sobre el consumo doméstico, aunque finalmente esta tasa no entrará en vigor por el momento, ya que el consumo medio de los ciudadanos se encuentra por debajo del tope establecido para ello (130 litros por persona y día).

Las Juntas de Álava aprobaron la pasada semana una iniciativa en la que piden una moratoria de cinco años para la aplicación del canon al sector primario por la crisis que viven los agricultores y ganaderos. El grupo parlamentario del PP también ha presentado una proposición no de ley en la que reclama al tripartito que aplique una moratoria de al menos cinco años en la aplicación del canon para el sector primario alavés.

Larrañaga recordó que el decreto que ha de desarrollar el canon ha sido "trabajado con los sectores" y que se llevará al Consejo de Gobierno "una vez superados los trámites internos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 23 de junio de 2008.

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