Un Gobierno para oponerse al Gobierno

Cuatro de cada cinco proposiciones del PP en la Asamblea van dirigidas a Zapatero

Hay un latiguillo que se repite en una gran mayoría de las proposiciones no de ley que aprueba la Cámara regional. Con la fórmula "la Asamblea de Madrid insta al Gobierno regional a instar al Gobierno de la nación..." comienzan casi todas las propuestas aprobadas a iniciativa del PP en el hemiciclo desde que gobierna Esperanza Aguirre. Poco a poco el Parlamento autonómico ha dejado en los últimos años de ocupar su tiempo en la discusión de los asuntos regionales para centrarse en las críticas al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero planteadas por el grupo popular.

En el primer año, recién cumplido, de la octava legislatura, el PP ha presentado (y aprobado sin excepciones, gracias a la mayoría absoluta de sus 67 diputados) 33 proposiciones no de ley. En 27 de ellas el objetivo era reclamar la intervención del Ejecutivo central en algún asunto. Es decir, el 81,8% de todas las que presenta el PP van dirigidas a Zapatero. Esta estrategia está encabezada por el portavoz del grupo popular, Antonio Beteta, que ha popularizado en la Cámara la expresión "cero Zapatero" para remachar su tesis de que el Gobierno central no invierte en la región.

Los diputados del PP han debatido sobre la OPA de Endesa y el 'caso Bono'

El problema principal es que estos asuntos han copado el debate en la Asamblea, por lo que apenas hay discusión en profundidad para iniciativas destinadas a solucionar problemas concretos de la región.

En toda la legislatura anterior, el Grupo Popular presentó 91 proposiciones no de ley. De ellas, 57 incluían la fórmula "instar al Gobierno de la nación". El 62,6% de todas sus propuestas.

Sin embargo, esto no ocurría cuando era presidente el popular José María Aznar. Su Gobierno coincidió en la legislatura pasada con los primeros meses de la presidencia de Esperanza Aguirre, entre noviembre de 2003 y marzo de 2004.

En este tiempo, el PP presentó 10 proposiciones no de ley. Ninguna de ellas hacía mención al Gobierno central. Entre ellas hubo peticiones para poner en marcha un plan de fomento del deporte escolar, potenciar la lectura o incluso reclamaba un plan de seguimiento de las listas de espera, que luego se concretó en una ley regional.

Pero cuando el 14 de marzo el PSOE llega al Ejecutivo central, el PP deja de interesarse por las cuestiones regionales y centra su estrategia en convertir a Madrid en el centro de la oposición a Zapatero. De repente, cobró importancia para la Asamblea, por ejemplo, el caso Bono (la agresión al ex ministro de Defensa José Bono durante una manifestación de víctimas del terrorismo), que fue discutido en dos ocasiones en la Cámara regional. También fue de interés para los diputados del PP que la Asamblea de Madrid debatiera sobre la oferta pública de adquisición (OPA) a la eléctrica Endesa por parte de Gas Natural para dejar por escrito "su absoluto rechazo a la misma".

Incluso se ha discutido hasta la saciedad sobre asuntos que no son competencia regional, sino nacional y que bastaría con que el PP planteara sus aspiraciones directamente a Zapatero a través del Gobierno de Aguirre. Un ejemplo de todo ello son las repetidas peticiones de cesión de los terrenos del aeródromo de Cuatro Vientos, que son del Ministerio de Defensa. En la legislatura pasada el asunto fue al pleno en dos ocasiones a instancias del PP. El mismo tema ha vuelto a surgir en esta legislatura, hace tan sólo dos semanas.

La fijación del PP con Zapatero es tal que hasta el portavoz popular, Antonio Beteta, repitió su consigna durante el pleno extraordinario por los 25 años de la Asamblea, en lugar de ofrecer un discurso institucional. "Que el Gobierno de la nación deje de discriminarnos negativamente y vuelva a invertir en Madrid como en la época del presidente Aznar", reclamó. Fue la única intervención que recibió abucheos.

Mientras el PP (67 escaños) arremete contra el PSOE (42) en la Asamblea por asuntos de política nacional, el grupo de IU (11) asiste perplejo. "Se trata de una estrategia para atribuir siempre cualquier conflicto o problemas, que los hay en la gestión normal de una comunidad, al Gobierno central, en lugar de asumir la responsabilidad del Gobierno regional", opina Inés Sabanés, portavoz de IU. "Es un ejercicio de enorme irresponsabilidad y una táctica muy desleal. A largo plazo será letal para la Asamblea de Madrid". Porque se hable de lo que se hable, el problema, para el PP, está en Zapatero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 14 de junio de 2008.

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