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Reportaje:La primera gran protesta por la crisis

Los Mossos abren la frontera

La policía desaloja en dos horas el aparcamiento de La Jonquera

Al tercer día, la frontera se abrió. Y no lo hizo sola. Los más de 3.000 transportistas concentrados en los aparcamientos de La Jonquera se dispersaron poco después de que llegaran a la zona del conflicto decenas de agentes antidisturbios de los Mossos d'Esquadra. No hizo falta que intervinieran; su sola presencia disuadió a los más aguerridos. Desde las once de la mañana, los camiones tuvieron libertad para circular, a través del paso fronterizo con Francia, en ambos sentidos.

Una vez que los agentes limpiaron la autopista AP-7 y la carretera N-II (donde los piquetes permanecían concentrados), los camioneros salieron del aparcamiento. A primera hora de la tarde, apenas quedaban unos 600 camiones. Después, el lugar quedó casi vacío. La mayoría de los transportistas circularon en dirección sur. Tras las lógicas retenciones iniciales, el tráfico fue fluido.

Si la apertura del paso fronterizo fue rápida y fácil -aunque algunos camioneros denunciaron el "excesivo celo" policial-, más complicado resultó evitar las retenciones de tráfico. Las temibles marchas lentas volvieron a hacer estragos en el área de Barcelona. Al mediodía, los transportistas tomaron la Ronda Litoral y provocaron más de 11 kilómetros de retenciones. Otros nueve kilómetros de colas registró la AP-7.

Para combatir los excesos, multas económicas y retirada de puntos del carnet. Desde el viernes, la policía ha impuesto más de 200 infracciones, la mayoría por obstaculizar el paso de otros vehículos y por circular a velocidad reducida.

El llamamiento de Interior para que los camioneros que quieran trabajar salgan a la calle ha dado algunos frutos. La policía ya ha protegido a 500 camiones para garantizar la distribución de gasolina, pero también de alimentos, medicinas y otros productos básicos.

La fuerte demanda, sin embargo, ha hecho virar la estrategia: desde ayer, la policía potencia los "corredores seguros" -tramos de vía libres de piquetes, en los que se puede circular con tranquilidad- frente a la escolta individual de convoyes, que se hará de forma ocasional. Esas rutas coinciden con los recorridos que conectan centros de distribución de mercancías, estaciones de carga de combustible, puertos y aeropuertos. El secretario general de Interior, Joan Boada, insistió en que la policía actuará "con contundencia" si hay incidentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de junio de 2008