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Entrevista:MIJAÍL SAAKASHVILI | Presidente de Georgia

"Rusia tiene un instinto depredador y quiere reconquistar lo que cree suyo"

"Si dejamos que Rusia se salga con la suya en Abjazia, el siguiente paso será la anexión de Crimea", advierte el presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, refiriéndose a la situación en uno de los dos territorios separatistas que intenta someter desde que asumió el poder en enero de 2004 aupado por la revolución de las rosas. En una entrevista con EL PAÍS, Saakashvili rechaza la neutralidad como modelo para Georgia, país que espera poder obtener el Plan de Acción para el ingreso en la OTAN, pese al antagonismo de la vecina Rusia.

Saakashvili, de 41 años, fue reelegido en enero y los comicios legislativos de mayo le dan un confortable apoyo en el Parlamento, aunque la oposición siga acusándole en la calle de manipulación electoral. Hiperactivo y avasallador, el líder georgiano es de los que creen tener siempre la razón. Nos recibió de madrugada en su despacho. Tbilisi dormía, pero a su alrededor todo parecía funcionar como si la jornada laboral fuera interminable. Abjazia era su principal preocupación en vísperas de su cita, el viernes pasado, con el presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, en San Petersburgo. Osetia del Sur, el otro territorio rebelde, parecía inquietarle menos, ya que, según él, "los separatistas se han quedado sin gente, porque sus principales líderes están hoy de nuestro lado".

"Lo que sucede en mi país determinará el rumbo de Europa los próximos 50 años"

"La actitud de Rusia nada tiene que ver con la protección de Abjazia, sino con el deseo de anexionarse ese territorio", señala. Y después se refiere a Crimea, la península del mar Negro, poblada por una mayoría rusa y perteneciente a Ucrania. "¿Qué pasará si mañana alzan la bandera rusa en Crimea? ¿Qué hará Ucrania en ese caso?", exclama. Rusia trata de "reconquistar el territorio que considera suyo" y muestra así su "instinto depredador" y su "inseguridad". También Georgia, según él, "está amenazada por la anexión rusa".

Moscú decidió enviar 400 soldados de las tropas de ferrocarriles para reparar las vías férreas en Abjazia, entre Sujumi, la capital, y una zona poco poblada en el sur. "No construyen infraestructura, sólo refuerzan las vías para que resistan más carga. Los pasajeros no irán allí. Lo que hacen ahora es puro reforzamiento militar", afirma. Se trata, dice, de "la primera vez que Rusia desprecia abiertamente la ley internacional, porque ha decidido traer tropas y las trae", saltándose "la corrección política". "Antes trajeron paracaidistas, unidades de combate, misiles, artillería, y ahora tropas que ni siquiera pretenden ser pacificadoras".

Quiere Saakashvili sustituir a los pacificadores rusos por un contingente multinacional, una "coalición de los dispuestos" con "bálticos, polacos y muchos otros, junto con la Unión Europea". El presidente dice que ha mantenido "extensas conversaciones con los alemanes y otros países para encontrar otra fórmula de pacificación". "Hay muchos países dispuestos a venir aquí. No Alemania ni Francia, pero sí del este de Europa". "Quisiéramos que Rusia pudiera desempeñar un papel constructivo de mediador real, pero ahora no oculta que actúa en contra de la OTAN y de EE UU. ¿Por qué tiene que ser Georgia víctima de la percepción rusa de que todo el mundo está en su contra?", inquiere.

¿Sería diferente la situación si Georgia, en lugar de aspirar al ingreso en la Alianza, optara por un modelo de neutralidad como el de Finlandia respecto a la URSS tras la II Guerra Mundial? "Antes de que el modelo finlandés se estableciera, hubo una guerra entre Finlandia y Rusia [se refiere a la antigua Unión Soviética], que intentó conquistarla y se apoderó de Karelia", precisa. En Moldavia, que como Georgia tiene problemas secesionistas, el presidente Vladímir Voronin negocia con los separatistas del Transdniéster una fórmula de Estado neutral y los expertos creen posible llegar a un acuerdo. "Por el momento, no hemos visto mucho progreso. Lo creeré cuando lo vea", señala. Georgia sigue cooperando con Moldavia, pero hoy tiene más contactos con Ucrania. Moldavia "está dirigida por el partido comunista con sus propios valores y Georgia ni siquiera tiene partido comunista", dice.

Opina Saakashvili que "el orden europeo de posguerra está siendo socavado y que lo que sucede en Georgia determinará el rumbo de Europa para los próximos 50 años". Según el presidente, para el comportamiento ruso existen "malos precedentes en el siglo pasado que acabaron en grandes tragedias". Como ejemplo cita "los Sudetes" (la anexión por Hitler de aquella zona poblada por alemanes en 1938 con la aprobación de Francia, el Reino Unido e Italia). Moscú ha creado un "problema artificial" en los territorios separatistas, repartiendo pasaportes, y "ahora reclama un derecho a controlar la zona para proteger a la población rusa. La cosa no es así", sentencia.

Saakashvili quisiera que la UE fuera garante de su plan de paz para los abjazos, pero también que secunde su política. Para ello propone que Bruselas "niegue el visado a los altos funcionarios que visiten Abjazia sin permiso de Georgia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de junio de 2008